A pocas semanas de las elecciones del año 2000, Alejandro Toledo ocupaba el segundo lugar en las preferencias electorales y amenazaba seriamente con ganar el proceso electoral preparado para el re-reeleccionista Alberto Fujimori.

Ni los continuos reportajes sobre la paternidad negada de Toledo a Zaraí, ni otras acusaciones lograron mellar la imagen del popular candidato. En ese momento la población empezaba a indignarse con la campaña sucia de la trituradora fujimorista que ya había destrozado a Alberto Andrade y a Luis Castañeda Lossio.

En este escenario Montesinos (tío de cariño de Keiko y Kenji) y su equipo del SIN pensaron seriamente en cambiar de dictador; derrocar a Fujimori y poner en su lugar a Carlos Boloña, para garantizar la continuidad del “Plan Nacional” esto lo decía Vladimiro de la boca para afuera, lo que quería el asesor presidencial era seguir manteniendo el poder en las sombras. Los jefes de las Fuerzas Armadas y Montesinos redactaron el borrador de una norma que permitía esto e incluso Carlos Boloña -pata de Beto Ortiz- había ya grabado el mensaje a la nación preparado convenientemente por el SIN, esto ocurrió días antes al 09 de abril; fecha en la que se realizaron las elecciones.

La justificación para el golpe de estado de las Fuerzas Armadas sería las deficiencias en el proceso electoral señaladas anteriormente. Carlos Boloña aceptó la proposición gustosamente, sin embargo esta nunca se concretó.

En marzo del año 2000 Carlos Boloña miraba de reojo la posibilidad de ocupar el puesto de Fujimori.

 

El noticiero 24 horas presentó hace algún tiempo atrás, el revelador audio que confirma el plan de Montesinos para traerse abajo el gobierno de Alberto Fujimori.

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