Esta mañana, Estados Unidos multó con 2 600 millones de dólares a la constructora brasileña Odebrecht por utilizar el sistema bancario de ese país para mover el dinero de los sobornos que pagó para conseguir contratos de obras públicas en varios países, incluído el Perú, según informaron fuentes judiciales.

La imposición de la multa supone la conclusión de las negociaciones entre la empresa y el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, que en diciembre habían alcanzado un acuerdo.  El monto total de la multa inicialmente previsto fue rebajado. Estados Unidos recibirá menos de lo previsto.

Aun así esta es la penalización más alta que la justicia federal estadounidense ha impuesto por un caso extranjero de sobornos. El monto se repartirá entre EE UU, Brasil y Suiza, donde se realizan las investigaciones de Odebrecht. Brasil recibirá 2,399 millones, Suiza, 116 millones y Estados Unidos, 93 millones de dólares.

Según medios internacionales la cifra total supone casi la mitad de la planteada el pasado diciembre por la Fiscalía estadounidense cuando llegó a un acuerdo de culpabilidad con Odebrecht, pero la constructora señaló que solo podía pagar US$ 2.600 millones de los US$ 4500 millones, previstos inicialmente.

El Gobierno norteamericano aceptó el argumento de la compañía de que no podía pagar el monto inicial y pidió al juez que le impusiera la multa rebajada. Además, se impuso un supervisor contable independiente por el tiempo de 3 años, además de varias obligaciones que deberán seguir.

De esta manera, concluye la trama de Odebrecht en Estados Unidos, la cual inició con la investigación a los intermediarios de la red presentes en el país y vinculada con la trama de corrupción de Petrobras en Brasil.

El magistrado Raymond J. Dearie, del Distrito Este de Nueva York, fue el encargado de imponer la multa a la constructora. Sin embargo, las investigaciones continúan en otros países de Latinoamérica, donde también se negocia multas o reparaciones civiles.

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