El Departamento de Inspectoría Regional de Piura, decidió dar de baja a ocho agentes tras ser sancionados luego de haber sido denunciados por violencia familiar.

Se informó que uno de los casos más graves denunciado fue la de un policía que usó su arma de reglamente para el acto de violencia que cometió. Se precisó que las investigaciones de dichos casos se iniciaron en 2016 y terminaron en 2017, con el pase a retiro de los ocho efectivos.

Se calcula que mensualmente la Inspectoría recibe al menos 15 denuncias de violencia familiar por parte de los efectivos policías, quienes en su mayoría son suboficiales de tercera, quienes son sindicados de ataques físicos y psicológicos en su entorno familiar.

El último caso es del agente, Erick Facundo Mazombite, quien habría agredido a su pareja sentimental y en las próximas semanas sería sancionado.

“Aproximadamente el 70% de los policías denunciados e investigados son suboficiales de tercera; aquellos que recién egresan de la escuela Técnica. Ellos son principalmente quienes manchan la imagen de la Policía”, sostuvo la fuente que brindó la información a un medio nacional.

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