“No hay control suficiente (en las instituciones); hay presencia del control en no más del 8% de los municipios distritales. Allí no tienen oficinas de control”, dijo el Contralor General de la República, Nelson Shack, en una entrevista a un medio nacional.

“Hay dos terceras partes de las instituciones públicas que no saben lo que es el control”, remarcó el funcionario, a 20 días de asumir el cargo.

Para el contralor, su institución no es capaz de abarcar al Gobierno Central y regionales, siendo los municipios distritales los más alejados de la supervisión, es decir, “tienen la cancha libre para hacer lo que quieren con el dinero público”, siendo los municipios los que reciben el grueso del dinero.

Señaló que los alcaldes, por ejemplo, no rinden cuenta a nadie, pese a que la ciudadanía observa “por años” actos de corrupción.

“Ser alcalde es un gran negocio para aquellos que han traicionado su vocación de servicio”, consideró.

El contralor dijo que para solucionar el problema, ya se puso en contacto con el Congreso para exponer su plan de trabajo y los proyectos de ley para reformar su institución.

“Necesitamos la reestructuración del sistema para redistribuir los recursos humanos; hacer control aleatorio e itinerante a cada uno de los municipios, hacer una intervención focal y no invasiva. Los métodos de la Contraloría son muy manuales”, detalló.

Para ello, la Contraloría deberá tener acceso a las bases de datos de diversas instituciones, a fin de hacer cruces de información y hacer control en línea.

Dejar respuesta