Se sufre pero se goza dicen algunos y esta noche sufrimos más de la cuenta, si bien es cierto no fue el mejor partido de Perú, pero la selección sacó a relucir lo que mejor que tiene, el sacrificio, la entrega y el corazón, con eso se pudo sacar un empate y así lograr el quinto lugar y jugar el repechaje frente a Nueva Zelanda.

El partido empezó con ambas selecciones respetándose mucho, el elenco nacional tomaba la iniciativa y Colombia aguardaba, esperaba, no era profundo, Gareca nunca encontró poner el balón al ras del piso, ni Yotún, ni “orejas” Flores pudieron juntarse, Carrillo no encaró como lo suele hacer, y un Paolo arriba muy solo, así se fueron al descanso.

Ya para el segundo tiempo Perú salió con todo en busca de los goles que lo pudiera clasificar directo y quizás en el mejor momento de la bicolor llega el gol de James Rodríguez y el silencio en el Nacional de Lima era inevitable, el rostro de Gareca, Santín y Solano reflejaba el mal partido que la selección hasta ese momento realizaba.

Los resultados jugaban a favor de Perú, Brasil ganaba en Sao Paulo, Venezuela derrotaba en Asunción a Paraguay y Argentina se acordó que es un grande y que en su país nació el mejor jugador del mundo y de la mano del mismo Messi ya estaban en Rusia, solo faltaba ese gol que le de la tranquilidad para al menos tentar ese quinto lugar que hace veinte años nos lo arrebataron los chilenos y por diferencia de goles nos dejaron fuera de Francia 98, pero una falta cerca al área nos cambiaría la vida a muchos de nosotros, la oportunidad estaba ahí, todos se preguntaban quién podría ser, pero ya uno estaba listo y seguro, Paolo era el elegido.

Paolo Guerrero que en los últimos meses se había adueñado de los balones parados en Brasil y había hecho goles ejecutando de manera perfecta, primero aviso en La Bombonera, su tiró pasó cerca y pudo ser, hoy 10 de Octubre el Señor de los Milagros que es peruano lo iluminó y saco un tiro libre perfecto que lo convertiría en gol y de esta manera haría explotar el José Días, gol de Paolo y la cara de mucho de nosotros cambiaría, el sueño estaba latente, los cambios y el nerviosismo de Gareca al mandar a tres delanteros fue parte de la desesperación pero gracias a Dios el partido quedó empatado y Perú tiene una opción más para ir a Rusia.

Ahora el próximo rival será la selección de Nueva Zelanda, el 06 de noviembre jugaremos de visita  y el 14 definiremos en el estadio Nacional de Lima.

Enorme campaña lo de la selección peruana, felicitaciones a los dirigidos por Ricardo Gareca que supo encontrar un grupo que unió y los hizo creer que también se puede jugar como los Cubillas, Cueto, Oblitas y los Uribe, esta generación está a punto de hacer historia si siguen en ese camino, quedan los últimos dos partidos y lo único que hasta ahora se sabe es que estamos hecho para sufrir.

Gracias muchachos por este quinto lugar a base de entrega sacrificio y garra, gracias Perú.

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