El coordinador de la visita del papa Francisco en Perú, Alfonso Grados, habló sobre las críticas que surgieron en el recorrido al balneario de Buenos Aires, donde se evidenció que viviendas estaban cubiertas para que el sumo pontífice no las viera.

Grados aclaró que “no existe una política de ocultar nada” e informó que muchas viviendas no están en malas condiciones por el Niño Costero, sino por dejadez de los dueños.

“En estos trayectos (avenida Víctor Larco y Pablo Herrera) vimos algunas zonas que no tenían una apariencia adecuada, no en virtud del fenómeno del Niño Costero sino en virtud de una dejadez sobre algunas propiedades privadas”, acotó el ministro.

“No se ha hecho como parte de una política de querer minimizar los retos que tiene pendiente el gobierno en torno a la reconstrucción. Si hubo errores por querer mejorar algún aspecto muy puntal de la zona creo que hay que reconocerlo”, detalló.

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