Paredes a punto de colapsar, ventanas rotas, techos deteriorados, moho en las paredes, goteras por doquier, un patio convertido en piscina y una infraestructura al borde del colapso, así se encuentra el centro educativo N° 80148, que lleva el nombre del célebre escritor peruano Ciro Alegría, ubicado en el distrito de Sartimbamba, provincia de Sánchez Carrión.
Más de 400 estudiantes ven su derecho a una educación digna amenazado por el abandono y la indiferencia de las autoridades. Este colegio fue construido hace más de 40 años mediante trabajo comunal (república) y fue el primer local oficial de educación secundaria del distrito.
Durante años, distintas administraciones municipales han evadido responsabilidades, culpándose unas a otras, pero coincidiendo en un solo aspecto, la falta de acción.
José David Bardales Ruiz, presidente del Comité Multisectorial en Defensa de los Intereses de Sartimbamba, señaló que esta situación representa un peligro inminente para la población estudiantil.
«Han pasado más de 20 años desde que terminé mi secundaria en estas mismas aulas, y la infraestructura está cada vez peor. Es un peligro inminente. Responsabilizamos de cualquier desgracia que pueda ocurrir al ente rector y a los gobiernos en sus tres niveles. Es inaceptable que este colegio siga en el abandono, cuando estamos frente a la Minera Poderosa. Sus torres de alta tensión cruzan nuestro distrito, y hace unos meses el gobierno regional intentó convertir Sartimbamba en una relavera de la minera. ¿Cómo es posible que no inviertan ni un sol en la educación?», puntualizó.
Por su parte, Marino Lavado, docente y miembro del mismo comité, exhortó a las autoridades de turno para que articulen esfuerzos y den una pronta solución a esta grave problemática.
«Se pueden buscar muchas excusas para justificar la falta de atención a esta urgencia, pero en una región donde la sierra liberteña es la principal productora de oro del país, esto es una tragedia. Las responsabilidades son compartidas entre los diferentes niveles de gobierno, pero ya es momento de poner este problema en la agenda como una prioridad común. El gobernador regional, con presupuestos millonarios, ha concentrado su apoyo en la zona costera, mientras mantiene en el olvido a los distritos más alejados. Es hora de unir esfuerzos y situar la educación en el centro de las prioridades. Sin educación, un país no tiene futuro», manifestó.









