El exjefe de la Brigada Especial Contra la Criminalidad Nacional y Extranjera de Trujillo, coronel PNP, Víctor Revoredo Farfán, enfrenta una investigación preliminar por el presunto delito de tortura, tras la denuncia presentada por Jean Piero García Cipriano, alias “Cortadedos”, integrante de la organización criminal “Los Pulpos”.
Al respecto, Remigio Hernani, exministro del Interior, cuestionó que el Ministerio Público reciba a trámite estas denuncias formuladas por criminales altamente ranqueados.
“Cuando un policía hace una investigación y pasa al penal y sigue su curso el proceso, primero por la Fiscalía y luego por el Poder Judicial, puede haber abogados que trabajan para las mafias, en este caso de este “Cortadedos” y formulan denuncias que no tienen asidero. Sin embargo, el Ministerio Público les hace caso, recibe esas denuncias y pierde tiempo con eso”, declaró a Macronorte.pe.
En esa línea, Hernani resaltó que este caso no debe ser digno de una investigación por parte de la Fiscalía, dado que se pierde tiempo con estas denuncias que carecen de credibilidad y le quitan peso al trabajo de inteligencia realizado por la Policía Nacional del Perú en su lucha contra la criminalidad.
“Una pericia psicológica a un “Cortadedos”, antes de que lo capturen es un loco moral, es un enfermo y está desquiciado para cortar dedos, es una persona deshumanizada, es un delincuente prontuariado y que por dinero corta dedos y mata gente. Eso no es digno de una investigación por más que el Ministerio Público sea el defensor de la legalidad, qué legalidad puede tener este hombre. Siempre el Ministerio Público está en contra de la policía”, manifestó en Vocero Regional.
Por su parte, el exfiscal y abogado, Alfredo Galindo, señaló que el certificado médico legal del citado criminal no concluyó que haya sido torturado en el momento de su detención, con lo que se caería dicha acusación contra el coronel Revoredo.
“Este sujeto conocido como “Cortadedos”, es quien ha denunciado al coronel Revoredo y a otros miembros más del grupo que intervino el año 2024. El papel aguanta todo y la Fiscalía Especializada de Derechos Humanos, ha sido creada específicamente para eso. Medicina Legal solo pudo detectar una lesión leve en esta persona, por lo tanto, la defensa legal de Revoredo dice que no hay elementos que acrediten que hubo una tortura, porque los signos físicos de una tortura son visibles a simple vista y el certificado médico no concluye que haya habido lesiones para presumir la existencia de una tortura. La Corte Interamericana de Derechos Humanos les cree a todos estos sujetos, lamentablemente esta es nuestra realidad”, declaró en Opinión Libre.










