ONPE: electores de centros poblados votan desde hace 20 años en mesas 900000

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Desde hace 20 años, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) facilita la conformación de mesas de sufragio en centros poblados, comunidades campesinas, comunidades nativas, caseríos y anexos, a las que ha asignado códigos de seis dígitos que empezaron en 900001. Esta decisión institucional se adoptó con el propósito de reducir el ausentismo electoral, pues a los peruanos que habitan en dichas localidades muchas veces les resulta más costoso trasladarse hasta un local de votación que pagar la multa por no votar.

En las mesas que pertenecen a la serie 900000, al igual que en el resto de mesas, solo pueden sufragar los ciudadanos que se encuentran en el padrón electoral elaborado por el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec), fiscalizado y aprobado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Además, debe coincidir el distrito que figura en el Documento Nacional de Identidad (DNI) del votante con el distrito donde funciona la mesa.

Tomando en cuenta las dificultades que tienen muchos peruanos para llegar a mesas instaladas en las capitales de los distritos donde viven, la ONPE empezó a facilitar la conformación de mesas en centros poblados a partir del 2006. Dos décadas después, han llegado a funcionar 4,700 mesas en 1913 localidades.

Basándose en las atribuciones que le otorga la legislación electoral, la ONPE conforma mesas de sufragio en todo el territorio nacional, de tal manera que los peruanos tengan la posibilidad de votar, que es, a la vez, un deber y un derecho ciudadano.

La conformación de mesas se ciñe a criterios que consideran la distancia, la cantidad de personas que podrían sufragar en ellas y los factores geográficos y económicos que obstaculizan su traslado. Las mesas con el código 900000 se ubican, por lo general, en zonas rurales y, de manera excepcional, en áreas urbanas de difícil acceso. Los habitantes de todas esas zonas se encuentran en situación de pobreza o extrema pobreza.

Antes de determinar si se instala o no una mesa de ese tipo, el organismo electoral evalúa su necesidad y sus potenciales beneficios, para lo cual coordina con distintas instituciones públicas y entidades vinculadas a la población local, que le proporcionan información relevante. Además, toma en cuenta la voluntad de los posibles electores, quienes pueden enviar una solicitud debidamente fundamentada.

Un caso

Antes de las Elecciones Generales 2026, la ONPE sostuvo reuniones con autoridades de los pueblos chapra, shawi, urarinas y kukamas para coordinar la instalación de mesas de sufragio en comunidades nativas del departamento de Loreto. Los peruanos que residen en estas comunidades tenían que realizar largos y costosos viajes –hasta 12 horas por río– para llegar hasta los locales de votación ubicados en las capitales de sus distritos. La conformación de mesas en las comunidades amazónicas facilitó el ejercicio del derecho al sufragio de más de 2,000 electores.