La Contraloría evidenció diversos daños estructurales y de acabado que comprometen el estado de la obra del cerco perimétrico de la sede Yamobamba de la Universidad Nacional Ciro Alegría (UNCA), infraestructura ejecutada entre los años 2021 y 2022.
De acuerdo con el informe de control, durante la inspección se identificó desgaste, humedad y desprendimiento de pintura en columnas, vigas y sobrecimientos del cerco perimétrico. Asimismo, se constató el desprendimiento del tarrajeo en algunas columnas, con afectaciones de hasta ocho centímetros en estructuras de aproximadamente 28 centímetros de ancho.
El órgano de control también detectó grietas y fisuras superficiales en columnas, vigas y sobrecimientos, además del desgaste en la superficie de algunos ladrillos y la presencia de vacíos en el mortero de las juntas de asentado. Entre las observaciones más relevantes figura una columna que presenta pérdida de verticalidad (desplome), así como signos de oxidación en la perfilería metálica de las rejas del cerco.
Las deficiencias también alcanzan a la caseta de control y a los servicios higiénicos ubicados en el ingreso principal de la sede. En estos ambientes se hallaron grietas y rajaduras junto a los marcos de las puertas, además de una fisura a lo largo del volado de la losa del techo. Igualmente, se verificó la presencia de humedad y desprendimiento de pintura tanto en uno de los laterales como en la parte inferior de uno de los muros.
Como parte de las acciones de control, mediante el Oficio N°000321-2026-CG/OC0222, del 9 de junio de 2026, el Órgano de Control Institucional (OCI) de la Universidad Nacional de Trujillo solicitó al presidente de la Comisión Organizadora de la UNCA, Rigo Feliz Requena Flores, informar si, tras la culminación de la obra, se habían realizado trabajos de mantenimiento preventivo o correctivo.
En respuesta, el director general de Administración, Uldarico Jesús Valverde Dextre, informó que la Unidad de Servicios Generales no ejecutó actividades de mantenimiento durante el periodo 2023-2026.
Es así que la Contraloría señaló que los daños y deterioros observados habrían sido ocasionados por la exposición permanente de la infraestructura a la intemperie y por la falta de mantenimiento preventivo desde la culminación de la obra en 2022, situación que podría afectar la vida útil del cerco perimétrico y generar mayores costos para su reparación en el futuro.











