La Gerencia Regional de Salud (GERESA) La Libertad continúa en el ojo público tras anular una licitación valorizada en S/ 585,814.34 para el mantenimiento y adecuación de ambientes del Hospital Regional Docente de Trujillo, decisión que genera cuestionamientos debido a que, la entidad podría realizar un nuevo proceso bajo la modalidad de contratación directa, es decir, adjudicar el servicio a una empresa determinada sin una competencia abierta entre postores.
Esta situación surge a raíz de las acciones adoptadas por la GERESA, debido a que el procedimiento había sido adjudicado el 21 de julio de 2026 al Consorcio Los Andes; sin embargo, el resultado fue apelado por el Consorcio RyR, integrado por Corporación Roles E.I.R.L. e Ingeniería Construcción, Minería S.A.C., ante el Tribunal de Contrataciones Públicas.
El Tribunal terminó revocando la decisión de GERESA que había descalificado al Consorcio RyR y ordenó que el comité de selección continuara con la calificación y evaluación de su oferta y, de corresponder, le otorgara la buena pro.
De esta manera, el 31 de agosto, la GERESA retrotrajo el procedimiento y estableció que el otorgamiento de la buena pro se realizaría el 4 de septiembre, sin embargo, la decisión no se concretó.
En lugar de continuar con el procedimiento y cumplir lo dispuesto por el Tribunal, la entidad encabezada por Gerardo Florián terminó declarando la nulidad del proceso, mediante la Resolución Gerencial Regional N°001917-2026-GRLL-GGR-GR, argumentando una deficiencia en las bases, al haber considerado “obras” como “servicios similares” dentro de la experiencia exigida a los postores.
La irregularidad utilizada ahora para sustentar la nulidad ya había sido advertida por la Contraloría General de la República el 3 de junio de 2026, cuando el procedimiento todavía se encontraba en desarrollo.
El órgano de control señaló que las bases integradas habían considerado “obras” como “servicios similares”, contraviniendo las disposiciones establecidas en las bases estándar de obligatorio cumplimiento.
Pese a ello, la GERESA continuó con el proceso, aparentemente ignorando la observación del órgano de control. Sin embargo, tras la decisión del Tribunal de descalificar a dos postores y ordenar que califique la oferta del Consorcio RyR, decidieron de manera sospechosa anular la licitación.








