El vicegobernador del Gobierno Regional de La Libertad (GORELL), Ever Cadenillas Coronel, anunció que el financiamiento bajo la modalidad de Obras por Impuestos (OxI) para restaurar el histórico Santuario Nuestra Señora de Guadalupe, de Guadalupe (Pacasmayo), valorizado en unos S/ 30 millones, sería redireccionado a otro proyecto.
Cadenillas explicó que el proyecto permanece paralizado debido a un conflicto con el Arzobispado, que solicitó dejar sin efecto el convenio tripartito al alegar la existencia de “fallas administrativas y técnicas insubsanables”. Además, se impidió el ingreso del personal técnico de la empresa privada financista, que debía realizar los estudios de suelos y topografía como parte de las acciones previas a la intervención.
“Al no tener autorización, no se puede ejecutar el proyecto y, al no gastar el presupuesto, en un acto responsable, tenemos que redireccionarlo. El proyecto queda abierto, pero, en todo caso, lo tendrán que tratar con las nuevas autoridades que vengan”, manifestó el vicegobernador.
La situación genera preocupación debido al avanzado deterioro del santuario, cuya construcción data del siglo XVII. El recinto presenta grietas alarmantes en el atrio, lo que incrementa el riesgo de daños estructurales e incluso de colapso ante la ocurrencia de lluvias intensas.
Frente a los cuestionamientos del Arzobispado, el Gobierno Regional de La Libertad (GORELL) y la Dirección Desconcentrada de Cultura sostuvieron que los requisitos legales para impulsar el proyecto se cumplieron con normalidad.
“Tenemos la intención de ejecutar este proyecto que la comunidad de Guadalupe ha solicitado desde hace mucho tiempo a través de este sistema de OxI. Sin embargo, el comunicado induce a pensar que el Arzobispado no va a emitir un documento dándonos la autorización para ejecutarlo”, señaló Cadenillas.
El vicegobernador lamentó que las diferencias en torno al proyecto impidan concretar una obra considerada de interés para la población guadalupana. Asimismo, sostuvo que las declaraciones y cuestionamientos surgidos alrededor de la iniciativa podrían afectar la confianza de los inversionistas privados en futuros proyectos de infraestructura.
“Como católico, me hubiera gustado que se trabaje en este proyecto, por lo que tengo que lamentar que como Gobierno Regional debamos tomar otra decisión debido a que las condiciones que hoy tenemos no son las óptimas”, expresó.
Cadenillas indicó, además, que la gestión regional ha invitado a la Contraloría General de la República a participar en las intervenciones ejecutadas mediante Obras por Impuestos, con el propósito de garantizar la supervisión y revisión técnica de los proyectos.
No obstante, advirtió que el Gobierno Regional dispone de un periodo limitado antes del cambio de autoridades, por lo que considera necesario asegurar que los recursos públicos se ejecuten o queden encaminados para su inversión.
“Pero tampoco podemos esperar. El presupuesto tiene que invertirse o dejarse encaminado para que se invierta, dado que tenemos solo tres meses pendientes de gobierno. Habría que mirar esto, pero el comunicado del Arzobispado es contundente en el sentido que induce a que posiblemente la Iglesia se encargue de una obra como esta”.
“Como gobierno regional hemos hecho todo lo posible para que esta obra de interés del pueblo guadalupano se ejecute, pero dentro de un ámbito donde la Iglesia es la que tiene que dar la autorización para intervenir en infraestructura de este tipo no podemos seguir insistiendo en un espacio y en un lugar donde el dueño de la casa no quiere”, añadió.








