Se burla de la justicia. El pasado jueves 7 de marzo, el sentenciado y suspendido alcalde de Trujillo, Arturo Fernández Bazán, debió afrontar una por el presunto delito de difamación en agravio del exdirector del Proyecto Arqueológico Huacas de Moche, Ricardo Morales Gamarra, sin embargo, por sexta vez fue reprogramada.
Esto se dio, luego que el juez designado para lleve el citado caso, Juan Julio Luján Castro, solicitara inhibirse del proceso porque conocía a la familia del querellado Arturo Fernández, por lo tanto, derivó su pedido a una sala superior para que designe a un nuevo juez para este proceso.
“Nada nuevo y lo mismo de siempre, el juez se inhibe por relaciones amicales con la familia del querellado. Hay que esperar unos tres días que se designe a un nuevo o nueva magistrada para llevar el proceso con la celeridad y limpieza que merece este poder del estado”, indicó Morales a Macronorte.
Como se ha informado, la denuncia que interpuso el arqueólogo contra la polémica autoridad edil, remonta en el 2019 cuando Arturo Fernández fungía como alcalde del distrito de Moche.
En ese entonces, Fernández Bazán quiso realizar un camino ubicado en inmediaciones de las huacas en la Campiña de Moche; sin embargo, hubo una oposición por parte del Proyecto Huacas de Moche.
Ante la oposición del arqueólogo, el hoy sentenciado y suspendido alcalde no vio con buenos ojos esta negativa y de manera ligera habría acusado al exdirector del referido proyecto de presuntamente realizar subastas públicas nocturnas para vender los huacos del recinto arqueológico.








