Inversión privada y pobreza en el Perú: Desafíos persistentes

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Según Carlos Gallardo Torres, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), el crecimiento anual de la inversión privada y el potencial del PBI en el Perú han experimentado un marcado declive en los últimos años. Mientras que entre 2004 y 2013 la inversión privada creció casi un 14% anual, desde entonces ha promediado apenas un 1% cada año.

En esa línea, precisó que los sucesivos Congresos y Ejecutivos han priorizado aumentos en las remuneraciones del sector público sin mejorar los servicios a los ciudadanos. En el presupuesto de 2024, se aprobó un incremento abrumador de S/10 000 millones en remuneraciones, más del doble del promedio de incremento entre 2011 y 2019.

Este desequilibrio no solo priva a la ciudadanía de servicios de calidad, afectando la formación de capital humano, sino que compromete el crecimiento a largo plazo necesario para el bienestar sostenido de la población.

Gallardo también señala que en sectores clave como salud, educación y trabajo, no se han implementado reformas significativas para abordar los desafíos persistentes.

A pesar de los aumentos en las remuneraciones de profesionales de la salud y maestros, problemas como la alta incidencia de anemia infantil y el bajo rendimiento académico persisten.

Además, la pérdida de empleo en el 2023, la peor en más de dos décadas, y la falta de recuperación del nivel prepandemia, reflejan una respuesta inadecuada del Gobierno ante la crisis económica.