La Contraloría General alertó la reducción en casi 50 % de la capacidad operativa en los hospitales más antiguos de Lambayeque, así como la falta de equipos biomédicos e inadecuados espacios de almacenamiento en el Hospital Regional de Lambayeque, durante las visitas de inspección que formaron parte de Control Integral a  la Emergencia Sanitaria COVID-19, realizada entre el 21 y 24 de abril  de 2020 por auditores de la Gerencia Regional de Control de Lambayeque.

La reducción de la capacidad operativa se pudo advertir en los hospitales Belén de Lambayeque (Minsa) y Almanzor Aguinaga Asenjo (EsSalud) de Chiclayo, considerados los más antiguos y emblemáticos del departamento, debido a que el personal sanitario tiene edades de riesgo y con morbilidad (enfermedades coexistentes).

De esta manera, en el informe N° 009-2020-OCI/5343-SOO, se advirtió que el 51.63 % del personal asistencial del Hospital Belén de Lambayeque pertenece al grupo de riesgo para cuadro clínicos severos y muerte por COVID-19, mientras que en el informe N° 2866-2020-CG/GRLA-SOO se alertó que el 45 % del personal asistencial del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga de Chiclayo también se ubica en la misma clasificación.

Asimismo, en el Hospital Belén se identificó que personal asistencial contratado con la modalidad de locación de servicios se encontraba impago poniendo en riesgo la atención oportuna. Además, se contaba con una sola ambulancia para el traslado de pacientes COVID-19, vehículo que no posee con cámara de aislamiento (revestida) ni cámara encapsulada, poniendo en riesgo la salud integral del personal asistencial.

En tanto, también se evidenció que el Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo no cuenta con profesionales de la salud necesarios y suficientes en la Unidad de Cuidados Intensivos, abastecimiento limitado de pruebas rápidas de COVID-19 y falta de manómetros, flujómetros y humidificadores que limitan el uso de balones de oxígeno, en el área de triaje diferenciado.

Hospital Regional de Lambayeque

En tanto, en el informe N° 2865-2020-CG/GRLA-SOO, se advirtió que el Hospital Regional de Lambayeque carece de profesionales de salud necesarios y suficientes para el manejo de pacientes con infección COVID-19 en la Unidad de Cuidados Intensivos, poniendo en riesgo la atención oportuna y especializada de los usuarios de los servicios de salud.

Los auditores verificaron que las salas destinadas para el aislamiento de pacientes COVID-19 no cuentan con la cantidad de personal asistencial mínima, a los profesionales que laboran en estos ambientes no se les realizan las pruebas rápidas ni existe un registro de personal. Además, estas mismas áreas adolecen de presión negativa (para eliminar los efectos contaminantes de virus y bacterias dentro de un cuarto), generando el riesgo de transmisión aérea, lo cual podría afectar la salud de los pacientes y personal sanitario.

También verificaron que el referido nosocomio cuenta con una sola ambulancia para el traslado de pacientes COVID-19, la misma que no es revestida ni cuenta con camilla encapsulada, poniendo en riesgo al personal asistencial.

En la visita, los auditores advirtieron que los cadáveres de pacientes COVID-19 se encontraban en el mortuorio del Hospital Regional de Lambayeque por un período superior al máximo permitido y desbordando su capacidad, contrariamente a los establecido en la norma técnica aplicable.

Finalmente, a través del informe N° 008-2020-OCI/5343-SOO correspondiente al mismo hospital se evidenció incumplimiento de las buenas prácticas de almacenamiento de productos farmacéuticos principalmente soluciones para tratamiento de diálisis por insuficiencia renal, los cuales estaban dispuestos cerca de cadáveres de pacientes COVID-19, poniendo en riesgo la atención y la salud de los pacientes y trabajadores del mencionado establecimiento.

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