En plena pandemia por Covid-19, el Hospital Belén de Trujillo se da el lujo de concluir el destaque de un reconocido médico infectólogo. En una decisión unilateral, la directora de este nosocomio, Rosa Hernández, decidió suspender de forma intempestiva el destaque del reconocido medico infectólogo Víctor Javier Fernández Gómez.
Al conocer esta decisión, el dirigente Juan Julio Ruiz, secretario general del Sindicato de Trabajadores Unificados del Hospital Belén, manifestó su solidaridad con el renombrado Medico Infectologo.
“La directora estaría cometiendo un abuso arbitrario al disponer el termino de destaque del profesional médico, quien por eficacia le fue otorgado en diciembre del 2019 la renovación de destaque para el presente año fiscal 2020. Así mismo, debe tenerse en cuenta que mientras el país afronta una encrucijada que castiga con la muerte por esta pandemia covid-19, la directora no puede darse el lujo de disponer la suspensión del destaque de un reconocido médico especialista en infectologia, a quien el Hospital, los trabajadores y la comunidad le debemos gratitud por ser el gestor de la creación y construcción de la Unidad de Infectologia y TARGA que se hizo realidad en el año 2014 a través de un acuerdo con la UPAO y que hasta la fecha viene funcionando.”, sostuvo.
La decisión de la directora del referido nosocomio tendría un impacto negativo en la atención de los pacientes con enfermedades infecciosas No Covid-19, al dejar practicamente la unidad de TARGA. El médico Víctor Fernández está diagnosticado con diabetes, sin embargo, seguía atendiendo a los pacientes hospitalarios con VIH/Sida y enfermedades tropicales.
A la fecha se han registrado atenciones a más de 1200 pacientes, 50 gestantes que recibieron terapia TARGA, posicionando al Hospital Belén como Centro Especializado de prestigio en la Región Macro-Norte de atención de las diversas patologías infecciosas y de atención integral del paciente con infección VIH/SIDA.
TARGA funcionaba con un equipo profesional capacitado en la prestación de diversas patologías infecto-contagiosas y VIH/SIDA con enfoque de mejora continua de la calidad de sus intervenciones. El área contaba con 7 profesionales de la salud, como infectólogos (02), enfermeras (02), psicóloga (01), asistenta social (01) y un químico-farmacéutico (01).
Por la lata demanda de pacientes, se hacía necesario contar con 1 medico infectólogo adicional, 1 enfermera, 1 psicólogo y 1 personal técnico extras. Según el dirigente sindical estás demandas no se han cumplido y lo peor es que la unidad de TARGA ya no contaría con ningún infectólogo.








