El pasado 20 de junio, el alcalde de Trujillo, Arturo Fernández Bazán, fue sentenciado en segunda instancia por el delito de difamación agravada. Posteriormente, el Concejo Municipal, por unanimidad, decidió suspenderlo del cargo en la comuna provincial.
Sin embargo, hasta la fecha, la cuestionada autoridad edil continúa asumiendo las riendas del municipio trujillano, debido a los actos dilatorios que viene presentando ante las instancias electorales que están llevando su caso para el retiro de las credenciales de alcalde.
En esa línea, el especialista en temas electorales, Tomás Alva, comentó que estas estrategias dilatorias que viene ejecutando el polémico burgomaestre le permitirá mantenerse en el cargo hasta inicios del próximo año.
“Simplemente es un tema dilatorio para poder alargar los plazos hasta el 20 de noviembre que tenemos la supuesta reconsideración, luego tendría 10 días más, para poder apelar esa decisión del Concejo que no sería favorable. Entonces ya estaríamos fines de diciembre, mientras se elevan todos los actuados al Jurado Nacional de Elecciones de Lima, entonces ya estamos hablando prácticamente del 2024”, precisó para Macronorte.pe.
Además, Tomas Alva aseveró que esta medida de reconsideración no prosperará, debido a que para ello el alcalde tendría que presentar una prueba “suficiente” para que los regidores cambien su voto y le permitan continuar en su cargo.
«Él (Arturo Fernández) tendría que plantear un recurso tal que los 15 regidores que han votado a favor de su suspensión cambien su voto y a nivel interno le digan que él pueda seguir en el cargo, pero para esto tendría que aportarse una prueba suficiente, es decir un documento donde se declare inválida su sentencia que tiene por el delito penal, lo cual no existe», agregó Alva.
Como se sabe, luego de su suspensión, Fernández Bazán presentó este recurso con el ánimo de dilatar este proceso; es así que para ello también ha planteado una audiencia del mencionado recurso para el 20 de noviembre del presente año.








