El sentenciado y suspendido alcalde de Trujillo, Arturo Fernández, cerró su primer año de gestión ejecutando apenas el 30.8% de su presupuesto para proyectos, según el portal de Consulta Amigable del Ministerio de Economía y Finanzas.
Al parecer, para la disociadora autoridad edil, su deficiente gestión ha merecido ser celebrada tomándose unos días de descanso en el lujoso hotel Royal Decamerón Punta Sal, ubicada en Tumbes, desde donde postea que está trabajando por la ciudad de Trujillo y atacando a sus detractores. Lo más risible del alcalde de Trujillo, es que hoy, en sus redes sociales cuestionó que los regidores no hayan asistido a la primera sesión de concejo del 2024, a pesar que él tampoco hubiera asistido de manera presencial y simplemente lo hubiera hecho desde su equipo celular.
Cabe precisar que el condenado alcalde en sus improductivas transmisiones de Facebook, vocifera contra las autoridades que viajan y dejan a la región en el abandono, sin embargo, estaría aplicando la misma doctrina, a pesar que Trujillo pasa por momentos de incertidumbre por la inseguridad ciudadana y caos por las obras de parchado de pistas que viene realizando su gestión de manera improvisada.
Es de señalar, que Fernández Bazán desde su lujoso hotel cuestionó la información periodística que demostraba su pobre ejecución presupuestal, y fiel a su estilo arremetió contra la prensa, (como de costumbre) y aseguró que su gestión había sobrepasado el 68% en obras, sin embargo, el portal del MEF rectificó dicha data estadística y demostró que su gestión municipal no pasó del 30% de ejecución de su presupuesto en el año 2023.












