Desde el pasado 29 de enero de 2024, la empresa Sociedad Concesionaria Autopista del Norte SAC (AUNOR), concesionaria de la Red Vial N° 4, que va desde Trujillo hasta Pativilca, dispuso el aumento del costo del peaje en la estación de Virú y las estaciones de Huarmey, Vesique y Fortaleza.
Las nuevas tarifas significan un golpe al bolsillo de miles de transportistas que recorren este tramo de la carretera Panamericana Norte. En el caso de los vehículos ligeros tendrán que pagar un peaje de S/10.70, los vehículos pesados de 2 ejes pagarán ahora S/ 21.40, los de 3 ejes S/ 32.10, los de 4 ejes S/ 42.80, los de 5 ejes S/ 53.50 y así hasta llegar a los vehículos pesados de 20 ejes que tendrán que desembolsar S/ 213.80 en cada una de las estaciones de peaje de AUNOR.
La empresa ha señalado en reiteradas ocasiones que el incremento del peaje se realiza cumpliendo con el Reglamento General de Tarifas del Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura Vial de Uso Público (OSITRAN), sin embargo, lo que preocupa a los transportistas públicos y privados es que el reajuste del precio de los peajes es constante. En el 2022, el peaje para vehículos ligeros costaba S/ 10.10 y el 2023, pasó a costar S/ 10.50. En otro ejemplo, los vehículos pesados de 20 ejes, en el 2022 pagaban S/ 201.10 y en el 2023 tuvieron que pagar S/ 209.80.
Ronald Grados, dirigente de la Unión de Gremios de Transporte Multimodal del Perú, aclaró que el incremento del costo del peaje finalmente lo paga el ciudadano de a pie.
“Esto va a afectar la economía no solo del transportista, sino también del ciudadano. Va a incrementarse también los costos de los productos en los mercados y ahí vamos a empezar a ver recién cuál es el efecto, porque al final el transportista tiene que trasladarle ese costo al proveedor o al solicitante del servicio y él a su vez tiene que trasladarlo al consumidor. Son más de 30 millones de soles que ha recaudado solo en incrementos de peajes y qué vemos en resultados en la infraestructura vial, nada”, refirió.
El dirigente de los transportistas también informó que la vía concesionada presenta zonas en mal estado y que los óvalos construidos ponen en riesgo a los transportistas, entre otras deficiencias.
“Estos contratos de concesión son más beneficiosos para la empresa concesionaria que para el propio Estado, de tal manera que, como no ocurre en otros países, primero ellos recaudan y luego ejecutan la obra, pero una obra a media caña. Hasta el momento no concluyen con varias partes de la concesión, se tienen que ampliar los óvalos, a los que nosotros llamamos los óvalos de la muerte. La vía alterna no se construye, inclusive tienen que hacer las vías de evitamiento, en Virú tienen que hacer la vía de evitamiento, que creo que ya están los trazos y todo debe pasar por un proceso de expropiación también, que eso el Estado tiene que cumplir”.
Sin duda alguna, el negocio para la concesionaria AUNOR es redondo, los márgenes de recaudación por la concesión de 356 kilómetros de vía pública no han parado de crecer y en el 2021 se embolsaron S/ 243.2 millones de soles, el 2022 recaudaron S/ 281.5 millones y hasta octubre del 2023 ya habían cobrado S/ 222.4 millones en peajes.
Para José Cisneros Vásquez, presidente de la Cámara Nacional de Transporte Terrestre del Perú (CNTP), el aumento del peaje y la recaudación no se ven reflejados en el mejoramiento de la vía concesionada.
“El puente Sechín que está en Casma, prácticamente es uno de los puentes importantes de la red vial, el cual se cayó y se demoró mucho en la construcción, al final hay un informe de la Defensoría del Pueblo que revela una demora en la entrega de esa obra, pero ellos seguían cobrando el peaje”, señaló el titular de la CNTP.
Para ambos dirigentes, los términos de la concesión solo favorecen al concesionario de la red vial y generaría un perjuicio al Estado.

Sobre este tema, el decano del Colegio de Economistas de La Libertad, Francisco Huerta, aclaró que el Gobierno no puede revisar los contratos de concesión, sin embargo, si tiene la obligación y todas las competencias para vigilar que los compromisos de inversión asumidos por el concesionario se cumplan de manera estricta, labor que parece ha olvida en las actuales concesiones viales.
“Hay alguna percepción de eso, en otros contratos incluso ha habido algunos cuestionamientos, recuerden esos grandes contratos, donde hay bastantes montos involucrados, han estado contaminados, eso es a nivel nacional y es bastante conocido, donde personas políticas y funcionarios han sido juzgados porque se encontraron cláusulas que en realidad nunca debieron firmarse, no sabemos si este es el caso, lo que queremos es información, porque cuando hay información de mercado uno sabe que lo que está escrito al menos se cumpla”, expresó el especialista.
“La experiencia internacional indica que hay que tener mucho cuidado en el diseño de los contratos, en las clausulas contractuales y hasta en la letra chica hay que tener cuidado, luego de eso que sea un contrato que beneficie a ambas partes, lo segundo es que hay que hacerle un seguimiento a los compromisos de inversiones de acuerdo al calendario que aparece en los anexos. También hacer un seguimiento al aumento de tarifas”, agregó.
En la mencionada vía concesionada el tránsito de vehículos se ha incrementado vertiginosamente y sólo en el año 2022 por la Red Vial N° 04 circularon 10,8 millones de vehículos ligeros y pesados. Desde el año 2010 hasta el 2023, el tráfico no ha hecho más que crecer y eso ha significado que la concesionaria AUNOR, empresa del Grupo Aleatica, haya recaudado en ese mismo periodo S/ 2,103 millones.










