Tras participar en reunión con la presidenta Dina Boluarte para atender la solución de los problemas que generó el cierre de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC), dejando sin presupuesto a muchas obras en el país, el alcalde de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez, mostró su descontento debido a que pese a este encuentro, no se logró destrabar las obras paralizadas en la provincia.
Como se ha informado, en Trujillo hay dos obras paralizadas, la rehabilitación de redes y conexiones domiciliarias de alcantarillado en las urb. San Andrés, Vista Hermosa, Trupal, El Alambre, San Nicolás, Vista Bella, Huerta Grande, Santa Teresa de Ávila y las calles Manco Cápac y José de la Riva Agüero del distrito El Porvenir; y la reconstrucción, rehabilitación y reposición de los servicios de salud del Centro de Salud Alto Trujillo.“Nos citaron a unos 50 alcaldes para ir a Lima a ver esto. No todos viajaron. Al final se quedó en designar una comisión de autoridades para que vuelvan a reunirse hoy miércoles por la tarde, para seguir evaluando alternativas de solución, cuando eso estaba ayer en manos de la presidenta de la República”, enfatizó Reyna.
“No levanté la mano en la foto que nos tomaron al final de la reunión porque considero que la alternativa de formar una comisión para analizar qué se prioriza, no es solución inmediata de nada. ¿Por qué hacer seguir esperando a la población hasta esa fecha?”, agregó.En ese sentido, el alcalde Reyna tomó la decisión de financiar de manera directa, desde la municipalidad, la culminación de la obra de alcantarillado en las 9 urbanizaciones. Asimismo, precisó que no esperará soluciones del Gobierno Nacional, pero insistirá en que el presupuesto asignado para terminar la obra de saneamiento sea devuelto por el Tesoro Público, para seguir atendiendo obras que la comunidad trujillana requiere.
De otro lado, indicó que le parecía un sinsentido pedir que viajen alcaldes de diversas partes de La Libertad para que al final se forme una comisión que siga viendo el tema, cuando la presidenta o los ministros que la acompañaban podían adoptar una solución inmediata al respecto.“Eso es un chiste de mal gusto. Las cosas deben ser prácticas. Sin paseos o dudas y sin dilatar los tiempos de atención ante las urgencias y reclamos que ha generado la paralización de estas obras. La población no puede seguir esperando”, manifestó.
Cabe precisar que en la reunión se adelantó que la presidenta Dina Boluarte anunciaría en su mensaje del 28 de julio la reanudación de obras, pero esto se daría en atención a la disponibilidad económica y a proyectos que tienen un avance superior al 80%.







