Innovación en Departamento Psicológico I.E. Marista Siglo XXI

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La psicología escolar se erige como un pilar esencial en el desarrollo emocional y académico de los estudiantes, un aspecto que ha cobrado especial relevancia en el ámbito educativo actual. Para profundizar en el impacto de esta disciplina, conversamos con la Lic. Viviana Espinoza, psicóloga de la Institución Educativa Privada Marista Siglo XXI, quien compartió su perspectiva sobre la importancia de su labor en el colegio.

El bienestar emocional influye en el rendimiento académico

La Lic. Viviana Espinoza subraya que el bienestar emocional de los estudiantes influye directamente en su rendimiento académico. «Nuestro objetivo es acompañar a los estudiantes en su desarrollo emocional, social y académico«, explica.

Su labor involucra brindar apoyo emocional a aquellos que enfrentan dificultades personales, familiares o académicas, así como detectar y prevenir problemas psicológicos como la ansiedad, la depresión y el acoso escolar. Además, trabaja en colaboración con docentes y familias para crear un ambiente de aprendizaje positivo y fomentar habilidades socioemocionales como la empatía, la autoestima y la resiliencia.

La detección temprana de problemas de salud mental es crucial. «Identificamos a los alumnos que necesitan apoyo psicológico a través de observaciones en el aula, reportes de docentes y entrevistas con los propios estudiantes«, señala Espinoza. Cambios en el comportamiento, rendimiento o estado de ánimo son considerados señales de alerta.

Para fortalecer la salud mental, la institución implementa diversas estrategias, incluyendo talleres de educación emocional, espacios de escucha y acompañamiento individual, y actividades extracurriculares que fomentan la integración social. Este año, se lanzará un programa de apadrinamiento docente-estudiante, donde los profesores asumirán el rol de guías y mentores para brindar apoyo personalizado a alumnos con dificultades académicas, emocionales o sociales.

El Programa de Apadrinamiento tiene como objetivos principales brindar apoyo personalizado, fortalecer la relación docente-alumno, motivar a los estudiantes y prevenir el abandono escolar.

Cada docente apadrina a diez alumnos, manteniendo encuentros periódicos para abordar sus inquietudes y necesidades. «Este tipo de programas mejora la integración de los alumnos en la escuela, fortalece su autoestima y los motiva a alcanzar sus metas», agrega Espinoza.

La colaboración de los padres es fundamental. Espinoza destaca la importancia de que los padres escuchen a sus hijos, fomenten la comunicación y estén atentos a cambios en su comportamiento, evitando la presión excesiva y reforzando su autoestima con mensajes positivos. Por su parte, los docentes, al pasar muchas horas con los alumnos, son clave en la detección de señales de alerta y en la creación de un ambiente seguro y empático en el aula.

Como manifiesta la Lic. Espinoza, incluir la psicología en el ámbito escolar no solo beneficia a los estudiantes, sino que también fortalece la comunidad educativa en su conjunto. Un colegio que se preocupa por la salud mental de sus alumnos está formando no solo buenos estudiantes, sino también personas emocionalmente saludables y preparadas para enfrentar los desafíos de la vida.