La visita de la Contraloría a 3 establecimientos de salud de Otuzco, incluidos en el paquete de 39 UPS que recibieron el servicio de mantenimiento y mejora de infraestructura por parte del Grupo Pimentel, identificó partidas inconclusas. Además, reveló que algunos trabajos fueron ejecutados de manera deficiente, poniendo en peligro el servicio que se brinda a la población.
El Hospital Elpidio Berovides fue uno de los inspeccionados, donde se detectó que, en la parte posterior del área de la sala de partos, la tabiquería de drywall se encuentra húmeda debido a que está que interfiere con un canal destinado para el drenaje pluvial. Además, existen otros muros del citado material con desprendimiento de pintura.
Sobre la reposición de cerámica en el auditorio del mencionado hospital, se observó que hay un espacio sin rellenar, asimismo, parte del piso que forma parte de la plataforma de entrada presenta fallas.
Otra grave deficiencia fue encontrada en el Centro de Salud Usquil, donde el órgano de control identificó que en el ambiente de Nutrición hay humedad en los muros y falsos cielo raso, debido a las filtraciones de aguas de lluvia que atravesaron las coberturas metálicas instaladas por el Grupo Pimentel.
Además, en otros ambientes se tenían que colocar seis puertas, sin embargo, se corroboró que dichas puertas presentaban masilla adheridas sin lijar y sin pintura, incluso, sus marcos tenían pintura deficiente.
Mientras que el Centro de Salud Agallpampa se encontraron dos partidas ejecutadas de manera deficiente. Una de ellas fue que tenía como parte de sus trabajos instalar una cobertura metálica en los ambientes de «Residuos Sólidos Hospitalarios» para contar una infraestructura en óptimas condiciones, no obstante, se ha verificado que, pese a estas instalaciones, hay humedad en el lugar producto de las filtraciones de aguas de lluvia.
En esa línea, también existe otro problema respecto a la reposición de un tanque de agua en el establecimiento, debido a que tendría que contar con dispositivos para que funcione correctamente. Pese a ello, se evidenció que personal del centro de Salud tiene que realizar, de manera manual, el control de los niveles de automáticos de agua.
Los hechos antes mencionados, revelan que el Grupo Pimentel ejecutó algunas partidas de forma deficiente, sin embargo, la RIS Otuzco otorgó conformidad al pago del millonario contrato.













