El Museo de Zoología “Juan Ormea Rodríguez” de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT) ha incorporado a su valiosa Colección Científica las osamentas de una ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) y un cachalote, tras un exhaustivo proceso de recuperación y conservación.
Estas que permanecieron enterradas en los terrenos de la Ciudad Universitaria durante más de 20 años, serán finalmente exhibidas al público gracias a la reciente ampliación del museo, la cual permitirá una mayor capacidad de exposición.
La historia de estas osamentas se remonta a 1998, cuando una ballena jorobada de 12 metros de longitud varó en la caleta de Huanchaco. El animal fue trasladado en septiembre de 1999 a los terrenos de la UNT, donde fue enterrado para que se completara su proceso de desintegración natural.
Años después, en julio de 2006, un cachalote de 9 metros de largo varó en el puerto de Salaverry. Sus restos fueron igualmente llevados al campus de la UNT en agosto de ese mismo año con el fin de ser enterrados y preservados de forma natural.
Hoy en día, tras un cuidadoso proceso de recuperación, los restos de ambas especies marinas se suman a la colección del museo, que sigue siendo un importante centro de estudio y exhibición científica.








