El padre de uno de los trabajadores asesinados en Pataz, Enrique Carbonel, calificó de patán y desgraciado al premier Gustavo Adrianzén, por inicialmente negar y descartar que haya información sobre el secuestro que precedió a la lamentable masacre.
«Señor Adrianzén, escúcheme usted. Usted es un patán, es un desgraciado, porque no ha tenido contemplancia (sic) con aquellos que han sido retenidos por estos delincuentes», expresó a Canal N.
Según refirió, la denuncia formal sobre el secuestro fue presentada el martes 29 de abril a las 10 de la noche, sin embargo, el premier salió el miércoles a señalar que no sabía nada y que no existía denuncia alguna. “Eso es una mentira grande, y que lo sepa toda la nación”, agregó.
El reclamo de Carbonell se suma al creciente malestar de los familiares de las víctimas, quienes exigen justicia y mayor presencia del Estado en una zona marcada por la violencia criminal.








