El pasado miércoles 21 de mayo en horas se la noche de produjo un tiroteo en el cruce de las avenidas México y Canadá, a la altura de la Vía Expresa, en la ciudad de Lima, el cual dejó como saldo dos delincuentes abatidos, un tercero capturado y tres efectivos policiales heridos, entre ellos el coronel Juan Montúfar.
El intercambio de disparos se produjo durante una operación policial para interceptar a una banda de asaltantes armados que operaban en la zona. La situación escaló rápidamente cuando los delincuentes abrieron fuego contra los agentes, desatando una balacera que generó alarma entre los vecinos y conductores que transitaban por la vía.
Uno de los abatidos fue identificado como Alexander Jesús Alvarado, alias «Moñongo», un criminal con un amplio historial delictivo desde 2011. Lo que ha causado profunda preocupación e indignación es que «Moñongo» cumplía una condena de 35 años por tenencia ilegal de armas en el penal de Cochaca, en Cerro de Pasco, pero estaba presente en el tiroteo de la Vía Expresa.
De acuerdo con un informe periodístico, Alvarado había sido detenido en flagrancia en 2024 por participar en un robo en el distrito de La Victoria (el mismo donde ocurrió la balacera), pese a su condena vigente. Además, su nombre figura en diversas investigaciones por delitos como robo agravado, extorsión y su presunta vinculación con bandas dedicadas al raqueteo.
El caso ha generado serios cuestionamientos sobre el control penitenciario y la capacidad del sistema de justicia para mantener bajo reclusión a criminales peligrosos, puesto que no se explica cómo un reo condenado a 35 años terminó participando en un tiroteo en plena ciudad.








