Peligro a la vista. Moradores del caserío Septén, del distrito de Marmot, provincia de Gran Chimú, diariamente ponen en riesgo sus vidas al cruzar por el puente colgante sobre el río Chicama.
La infraestructura de esta única vía de acceso para la población, es ahora una trampa mortal de 210 metros. El estado de este puente es crítico, dado que hay tablas destrozadas, soportes metálicos desoldados y huecos gigantes.
Cabe precisar que este es el único camino que tienen los estudiantes que deben cruzar para acudir a sus centros educativos en otras localidades ante la falta de un colegio en Septén.
Moradores del mencionado caserío están exigiendo a la alcaldesa de Marmot, Celinda Castillo Valverde, gestione recursos para la mejora de este puente que ante su indiferencia los propios pobladores tienen que recurrir a faenas comunitarias, arriesgando sus vidas para poner parches temporales.
Fuente y fotos: Chami Radio










