El jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), Luis Enrique Arroyo Sánchez, aseveró que la culminación del Proyecto Quebradas San ldelfonso y San Carlos se ha convertido en una prioridad impostergable para reducir el riesgo en Trujillo.
Esto lo indicó durante la inspección técnica en la zona de intervención, realizada junto a representantes de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) y equipos especializados, frente a una posible temporada de lluvias intensas en la región La Libertad.
“Estamos enfrentando un golpe de agua caliente que podría extenderse hasta octubre y no sabemos la magnitud de lluvias que pueden presentarse. Trujillo está en peligro por la quebrada San Idelfonso, que ya ha causado mucho daño”, señaló el funcionario.
En ese sentido, remarcó la urgencia de concluir los trabajos antes de que un nuevo fenómeno natural afecte los trabajos avanzados. El proyecto, que registra un avance superior al 70 %, incluye la construcción de diques de retención en la quebrada San Idelfonso, así como en la quebrada San Carlos, túnel de trasvase y 17 kilómetros de defensas ribereñas en el río Moche, infraestructura clave para contener avenidas de agua y reducir el impacto de lluvias extremas.
“Urge culminar los trabajos; sabemos los daños que pueden causar las lluvias. Ojalá que en seis meses se concluyan las obras”, manifestó Arroyo.
Ante ello, el jefe de Indeci destacó que estas obras representan una inversión significativa del Estado, por lo que es fundamental protegerlas y finalizarlas en los próximos meses.
“Hemos visto los diques, los canales, las obras en río Moche; esto nos da la satisfacción de que, por fin, Trujillo contará con una retención de agua que aumentará su resiliencia y reducirá la incertidumbre”, indicó el jefe de Indeci.
Como parte de las acciones inmediatas, el titular de Indeci anunció la instalación de una mesa de trabajo en Lima para abordar de manera específica esta problemática y garantizar que se cubran las intervenciones necesarias durante el presente año. El objetivo es evitar que Trujillo vuelva a estar en riesgo y asegurar que una obra ya financiada y en etapa avanzada no sea dañada por eventos naturales antes de su culminación.








