Hace 4,500 años, las sociedades que poblaron el extenso valle de Virú, consideraban que el fuego era un elemento sagrado, que permitía una conexión con el mundo real y el espiritual o divino, y por eso era necesario construir templos y altares para desarrollar ceremonias importantes de culto a este elemento.
Los vestigios que confirmarían esta hipótesis fueron hallados recientemente por el equipo multidisciplinario del Proyecto Arqueológico Valle de Virú (PAVI), liderado por el investigador Feren Castillo Luján.
Se trata de dos templos dedicados al culto al fuego, que serían de la época del Arcaico Tardío, encontrados en los sitios arqueológicos denominados huacas Cerrito 2 y Cerrito 3, registrados previamente por Gordon Willey (1953) y por el proyecto Chavimochic; sin embargo, no se habían realizado ninguna excavación previamente.
En diálogo con la Agencia Andina, Feren Castillo contó que la huaca El Cerrito 2 fue parcialmente estudiada por el equipo del Pavi el 2025. Aquella vez, la aparición de una esquina curva llamó la atención de los investigadores; ante ello, esta cuarta temporada decidieron hacer una unidad de excavación de 10 metros de largo por 10 de ancho como ampliación sobre el recinto principal del edificio, como parte del trabajo de tesis de David Ríos.
Allí se encontró una plataforma con esquinas curva, cuyos enlucidos están pintados de color amarillo ocre y sobre ella un altar, en cuyo centro se encontró dos fogones ceremoniales, que confirmaría que estamos ante un templo de culto al fuego sagrado.
En paralelo, el equipo trabajó en otro frente: en la huaca El Cerrito 3. Allí se llevó a cabo una unidad de excavación de 15.5 metros de largo por 8 metros de ancho, como parte del trabajo de investigación Sonaly Chuyo, Eddie Carranza, Bruno Rojas y Fernanda Rodríguez, segundo grupo de practicantes de la Escuela de Arqueología de la UNT.
“Estas nuevas evidencias producto de las excavaciones Cerrito 2 y 3 nos están dando nuevas luces el rol del valle de Virú en el resurgimiento de la complejidad social en esta construcción de estos templos en el periodo Arcaico Tardío, es decir, entre el 2500 y 2000 antes de Cristo”, sostuvo el también investigador de la Universidad de Rennes, Francia.








