La licuefacción del suelo intensificó los daños causados por los terremotos en Venezuela

0
15
spot_img

Los terremotos que sacudieron Venezuela han dejado un saldo de 589 fallecidos y 2 980 personas heridas, según informó la presidenta del país, Delcy Rodríguez. Mientras continúan las labores de rescate y la evaluación de daños, especialistas apuntan a la licuefacción del suelo como uno de los factores que agravó la destrucción en el estado de La Guaira.

Aunque la magnitud de los movimientos telúricos fue determinante en la tragedia, especialistas señalan que las características geológicas de La Guaira amplificaron los daños. Un análisis publicado por el medio Curadas explica que esta franja costera presenta condiciones muy diferentes a las del estado Falcón, donde se ubicó el epicentro de uno de los terremotos.

Gran parte de la infraestructura de La Guaira, incluidas zonas cercanas al Aeropuerto Internacional de Maiquetía y sectores de Catia La Mar, fue construida sobre rellenos, abanicos aluviales y suelos arenosos con un nivel freático elevado. Estas condiciones favorecen el fenómeno conocido como licuefacción del suelo durante sismos de gran intensidad.

De acuerdo con Curadas, cuando ocurren terremotos de magnitudes como 7,2 y 7,5, la presión del agua entre los granos de arena aumenta considerablemente. Como resultado, el terreno pierde su capacidad para soportar cargas y comienza a comportarse como un líquido denso.

Este proceso provoca el hundimiento o desplazamiento lateral de las cimentaciones de edificios, carreteras y otras infraestructuras, ocasionando colapsos incluso en áreas alejadas del epicentro. Según el análisis, esta condición geológica explica por qué La Guaira sufrió daños tan severos pese a no encontrarse sobre el punto de origen de los sismos.

Mientras continúan las labores de rescate y la evaluación de daños, expertos advierten que los futuros proyectos de reconstrucción deberán incorporar estudios geotécnicos más rigurosos para identificar zonas con alta susceptibilidad a la licuefacción del suelo. Consideran que esta medida será clave para reducir el riesgo de nuevas tragedias en futuras emergencias sísmicas.