La Contraloría comunicó al Gobierno Regional de La Libertad que a la fecha solo ha ejecutado intervenciones en 21 de 103 puntos críticos con nivel de peligro alto y muy alto identificados por la Autoridad Nacional del Agua (ANA) donde, ante la ocurrencia del Fenómeno El Niño, podrían ocurrir desbordes, erosión de riberas o acumulación de sedimentos que impactarían gravemente en la infraestructura, cultivos y comunidades aledañas.
Sin recoger lo recomendado por la ANA en las 103 fichas técnicas referenciales, solo se realizaron trabajos de limpieza, descolmatación y encauzamiento en los ríos Huamanzaña (Chao), Marañón (Pataz) y Chicama. Asimismo, se contempló la conformación de diques con material propio en los ríos Moche (Laredo, Poroto y Simbal), Sarín (Sarín), Olichoco (Curgos), Chusgón (Chugay) y Chorobal (Chao); así como labores de mantenimiento en el río Virú y la quebrada San Ildefonso (El Porvenir).
También se realizaron actividades de limpieza, descolmatación y conformación de bordo con material propio en el cauce de la quebrada Culebras (Casa Grande); de descolmatación y encauzamiento de la quebrada Cargatrapos (Simbal); de reforzamiento de dique en la margen izquierda del río Chicama; y de limpieza, descolmatación y conformación de dique con material propio de las quebradas Cargatrapos (Simbal) y Chiquichal (Curgos).
Según el Informe de Visita de Control N.º 040-2026-OCI/5342-SVC, algunas de estas intervenciones no estructurales se proyectaron para la totalidad del tramo identificado por la ANA, mientras que otras solo cubrieron una parte o se ejecutaron en sectores distintos a los señalados originalmente. Además, se reveló que, ante la Contraloría, el gobierno regional solo acreditó la culminación y conformidad de cuatro de las 21 intervenciones ejecutadas.
Sumado a ello, no remitió documentación que permita conocer si las 82 fichas técnicas no vinculadas con sus intervenciones ejecutadas o programadas fueron evaluadas, así como el nivel de prioridad asignado a cada una o las razones técnicas, presupuestales, operativas o competenciales por las cuales decidieron no tomarlas en cuenta para la ejecución de medidas preventivas, pese a corresponder a puntos críticos con nivel de peligro alto o muy alto.
La verificación de la vinculación de estas actividades con las fichas técnicas referenciales se ejecutó en el marco del operativo “Descolmatación y Limpieza de Ríos y Quebradas” de la Contraloría. Producto de las visitas de inspección se verificó que, pese a los trabajos realizados, algunos sectores presentan condiciones que podrían afectar la capacidad hidráulica de los cauces y mantener el riesgo de desbordes, inundación o erosión fluvial.








