El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez Miranda, planteó que, dentro de las medidas de reforma del sistema penitenciario se encuentra la de separar definitivamente a los internos primarios y no violentos de reos de alta peligrosidad.
“Tenemos que volver a constituir un sistema por el cual la prioridad inicial sea el orden”, subrayó el titular del sector Justicia y Derechos Humanos en entrevista con una revista local.
Sostuvo que los penales deben ofrecer oportunidades reales de rehabilitación y enfocarse en estrategias efectivas para contener el delito. “¿De qué sirve elevar la pena para un sicario si lo vamos a terminar internando con 10 alimentistas?”, cuestionó.
Reiteró, en esa línea, su propuesta para construir penales para reos primarios o delincuentes no violentos, los cuales participarán de programas productivos.
“Y a los más avezados tenerlos en Lurigancho y Ancón, que son penales diseñados como máxima seguridad”, sostuvo.








