Un informe de “Hildebrandt en sus Trece” señaló que Jolín Bazán Valderrama, señalado como presunto cabecilla de la organización criminal “La Nueva Jauría”, continúa en libertad pese a tener una condena a cadena perpetua por los delitos de secuestro y homicidio y una orden de captura vigente.
De acuerdo con el informe periodístico, Bazán Valderrama es considerado uno de los principales objetivos policiales en Trujillo. Sin embargo, pese a la orden de captura que pesa sobre él, su nombre no figura en el Programa de Recompensas del Ministerio del Interior, y sus certificados de antecedentes policiales y judiciales aparecen sin registros.
Es decir, no existe una recompensa económica ofrecida por el Estado para quien proporcione información que permita ubicar y capturar a Bazán, pese a su condición de condenado y requerido por la justicia.
Otro de los aspectos revelados por la investigación es la situación de sus antecedentes. Al revisar el certificado de antecedentes policiales de Jolín Bazán, este aparece sin registros, pese a las sentencias que pesan en su contra.
La situación resulta particularmente llamativa debido a que, en enero de 2026, la Corte Superior de Justicia de La Libertad confirmó la condena dictada contra Bazán por los delitos de secuestro y homicidio. Pese a ello, dicha condena no figura en el certificado de antecedentes policiales revisado por el medio.
La investigación también señala que un certificado de antecedentes judiciales expedido por el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) tampoco registra antecedentes judiciales a nombre de Bazán.
Así, mientras la justicia mantiene una condena a cadena perpetua y una orden de captura contra él, los documentos oficiales revisados no reflejarían ese historial judicial.
El nombre de Jolín Bazán también ha aparecido relacionado con presuntos vínculos con efectivos policiales. Tras la captura de Keysi Salvatierra Vigo, pareja de Jhonsson Cruz Torres, alias “Jhonsson Pulpo”, esta habría señalado que Bazán era un informante de la Policía Nacional del Perú.
Pero esta no sería la primera vez que surge una versión de ese tipo. Durante el juicio por el secuestro de la empresaria Nilda Arrascue, un efectivo policial ya había mencionado a Bazán como una fuente humana de información para la Policía.
Se trata del suboficial PNP Jhony Plasencia Oliva, quien declaró durante el proceso judicial que una fuente humana proporcionó información que permitió a los agentes llegar hasta Jordy Villanueva, señalado como uno de los hombres de confianza de “Jhonsson Pulpo”.
Según el testimonio de Plasencia, esa fuente era Jolín Bazán. El efectivo sostuvo que Bazán viajó a Lima acompañado por otro policía y proporcionó información relacionada con Villanueva. Sin embargo, explicó que esos datos no fueron consignados en un acta policial debido a la premura de la intervención y porque la información era manejada directamente a nivel de Fiscalía.
Las declaraciones, sumadas a las versiones posteriores que lo señalan como presunto informante policial, abren interrogantes sobre el papel que habría desempeñado Bazán y sobre las circunstancias que han permitido que permanezca en libertad pese a la condena y orden de captura vigente.








