En diálogo con Andina, Feren Castillo Luján, director del Proyecto Arqueológico Virú (Pavi), denunció que, tras llegar a este sitio arqueológico, pudo notar que personas inescrupulosas han embarrado cuatro metros lineales de cera de vela en estos los menhires del Templo Queneto, símbolos de un espacio sagrado construido para medir los tránsitos solares por las sociedades muy antiguos del Precerámico Tardío, hace unos 5,000 años aproximadamente.
“Al llegar aquí nos hemos dado con la triste sorpresa que los dos menhires han sido gravemente dañados. Personas desalmadas, a consecuencia de sus rituales chamánicos, que creen que el menhir tiene poder, han bañado ambos menhires de cera de vela”, narró consternado.
“El daño es muy grave y en primer momento irreversible, porque la composición química de la vela se impregna muy fuerte a la roca, y es casi imposible sacarla. Como proyecto arqueológico estamos denunciando estos hechos para que el Ministerio de Cultura actúe; envíe a sus especialistas en conservación para medir el impacto real del atentado y buscar la forma de revertir esta situación”, aseveró.
No es la primera vez que se han denunciado atentados contra el patrimonio cultural en el valle de Virú. El sitio arqueológico Queneto es uno de los más atacados por huaqueros, chamanes y la expansión agrícola y mafias de traficantes de terrenos que delimitan áreas intangibles y luego con engaños venden a terceras personas con la promesa de sembrar allí sus cultivos.








