Macronorte.pe. accedió a una denuncia anónima presentada ante el canal de integridad de CEDECSI, donde se acusa al gerente regional de Hidrandina en La Libertad, Juan Farías Lachira, por presuntas conductas de hostilidad laboral, abuso de autoridad e intimidación contra trabajadores.
De acuerdo con el documento, presentado el 12 de octubre de 2026, el funcionario habría ejercido un liderazgo basado en la intimidación, con supuestas amenazas veladas, amedrentamiento y un tono de voz intimidatorio hacia sus subordinados. La denuncia sostiene que estas conductas se traducirían en cuestionamientos constantes y episodios prolongados de presión, sin una orientación clara para resolver los problemas laborales.
Otro de los cuestionamientos refiere la presunta vulneración del derecho a la desconexión digital, debido a que existirían exigencias para entregar informes y atender requerimientos fuera del horario laboral, incluidos sábados, domingos y feriados. Según precisa el denunciante, estas demandas generarían niveles elevados de estrés y agotamiento entre los trabajadores.
También se advierte sobre posibles irregularidades en la distribución de funciones, al señalar que algunos colaboradores estarían asumiendo simultáneamente responsabilidades correspondientes a dos puestos de trabajo. Por ello, solicita una auditoría para determinar las condiciones en que se exige esta duplicidad de funciones y verificar si existe una compensación económica acorde con las responsabilidades asignadas.
Asimismo, el denunciante refiere antecedentes que califica como graves relacionados con el trato al personal y un supuesto deterioro del clima laboral. En ese contexto, solicita una investigación exhaustiva e inmediata, que incluya entrevistas estrictamente confidenciales a los trabajadores, ante el temor a posibles represalias por denunciar los hechos.
El abogado especialista en derecho laboral, Carlos Becerra, advirtió que no se puede obligar a los trabajadores a aceptar determinadas exigencias bajo amenaza de sanciones. Asimismo, alertó que la empresa podría afrontar sanciones severas si sus acciones afectan la salud del trabajador.
“El trabajador, al terminar su jornada está en su derecho de no responder ninguna llamada. El problema se suscita con los mensajes (Messenger o Whatsapp), si se demuestra que ingresan con posterioridad a la hora de salida, puede denunciar ante la SUNAFIL”, explicó.
Como se recuerda, en enero del presente año, en Hidrandina se produjo un incidente laboral grave, luego que Miguel Alva Cárdenas, quien se desempeñaba como supervisor de Seguridad Patrimonial de la compañía, se quitó la vida dentro de las instalaciones de una oficina en Trujillo, y disparó contra el gerente Juan Farías Lachira, y otros dos funcionarios de la compañía.
El incidente se habría producido minutos después de que Alva Cárdenas recibiera su carta de despido. Él aducía que había sido separado sin justificación alguna y, además, habría sido víctima de acoso y maltrato laboral, al igual que otros empleados de la empresa, situación que lo habría llevado a tomar la decisión de quitarse la vida.
Desde este medio de comunicación digital nos preguntamos en qué quedaron las investigaciones sobre este caso que tuvo un lamentable desenlace.








