La reciente detención de cuatro efectivos de la Divincri Trujillo, por presuntamente secuestrar y extorsionar a una mujer en la provincia de Pataz, plantea una interrogante sobre si lo agentes actuaban solos o contaban con el respaldo de altos mandos policiales.
Según el acta de intervención policial, fechada el 12 de abril y a la que accedió Macronorte.pe, los agentes fueron capturados tras ser acusados de exigir 40 mil soles a una mujer, víctima de secuestro y extorsión.
La intervención se realizó cuando los implicados se desplazaban en una camioneta Toyota Hilux sin placas, en cuyo interior se halló un arsenal preocupante: municiones, chalecos antibalas, placas policiales, armamento de largo alcance como un fusil AKM, pistolas, presuntos explosivos, así como el dinero vinculado al presunto ilícito.
Sin embargo, lo que agrava el caso es la actuación posterior de otros miembros de la institución. De acuerdo con el documento, tras la detención se presentó el jefe del Equipo de Inteligencia de Trujillo, mayor PNP Robinson Sánchez Chavarri, acompañado de cinco efectivos. Lejos de colaborar con el procedimiento, habrían interferido de manera constante y hostigado al personal de la DIROPESP encargado de la intervención.
El acta también consigna que, durante su intervención, Sánchez Chavarri habría señalado que el general PNP de Trujillo ya tenía conocimiento de lo ocurrido. Además, se advirtió la posibilidad de cambios en el personal interviniente, lo que ha despertado sospechas sobre un eventual intento de obstrucción o encubrimiento interno.








