De acuerdo a las estimaciones de la CooperAcción con base en cifras oficiales, la minería ilegal e informal ocupa alrededor de 25 millones de hectáreas a nivel nacional. La presencia de la minería ilegal e informal se extiende prácticamente por todo el país, afectando a casi todos los departamentos.
Asimismo, el investigador e la CooperAcción, José De Echave, señaló que la minería ilegal ha ido en aumento y debido a los altos ingresos por la extracción del oro, ha generado que este acto delictivo se apodere de las tierras, incluso sus tentáculos han logrado alcanzar a diversas instituciones públicas.
“La minería ilegal en Perú ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos 15 años. En este período, el sector ha gozado de precios altos, especialmente en el caso del oro, alcanzando alrededor de 1,890 dólares por onza. Este auge ha permitido que la minería ilegal acumule un considerable poder económico, que ejerza control territorial y tenga una influencia política que se extiende desde alcaldes hasta congresistas”, mencionó.
El investigador resalta que, mientras la minería formal emplea alrededor de 220 mil trabajadores, la minería informal supera el doble de esa cifra, con aproximadamente 400 mil trabajadores. Esta considerable base social hace que el sector sea electoralmente atractivo y ejerza una influencia significativa en el ámbito político.
Por su parte, Ana Leyva, subdirectora de CooperAcción, indicó que uno de los factores detrás de la expansión de la minería ilegal es la ausencia del Estado, que se ha agudizado durante la pandemia.
Además, informaron que, en los últimos meses del presente año, se ha evidenciado un incremento sostenido de los conflictos sociales, que ya superan los 220 casos; el número más alto en los últimos siete años. En su mayoría, estos conflictos responden a la categoría de socioambiental (más del 60%) y de este tipo de conflictos, el 67% están vinculados con la minería.








