La tarde del pasado 16 de julio, se llevó a cabo la audiencia que afronta el alcalde de Trujillo, Arturo Fernández Bazán, por el delito de difamación en agravio del exdirector del Proyecto Arqueológico Huacas de Moche, Ricardo Morales Gamarra.
Sin embargo, el Tercer Juzgado Penal Unipersonal reprogramó, por duodécima vez, el juicio de Arturo Fernández para el el 1 de agosto, luego que la jueza Ingrid Pajares Acosta declarara improcedente la nueva recusación presentado contra ella por el abogado del citado exalcalde.
En esa línea, la magistrada calificó este acto como dilatorio, innecesario y desmedido debido a que solo tendría como finalidad evitar la instalación del juicio oral.
Tras esto, el abogado Juan Camino renunció a la defensa de Arturo Fernández, por lo que ahora el denunciado tiene un plazo de 48 horas para presentar un nuevo abogado.
En su momento, Morales Gamarra indicó que es indignante que se presenten estos actos dilatorios para que se desarrolle su juicio, beneficiando al condenado y suspendido alcalde de Trujillo.
“Realmente indigna, esto sale de lo común, esto me hace pensar mal en todo sentido. Es extraño que, un documento que ha debido ser entregado en su momento a la parte querellada para que estén enterados de un dictamen de la jueza, no les haya llegado por una falla técnica”, manifestó.








