El Ministerio de Cultura declaró como Patrimonio Cultural de la Nación a la Real Cédula que otorga el Escudo de Armas a la ciudad de Trujillo, en la región La Libertad.
La Real Cédula fue otorgada el 7 de diciembre de 1537 y fue suscrita por el emperador Carlos V y su madre la reina Juana de Castilla. Mediante este documento se otorga el Escudo de Armas a la Villa de Trujillo, elevándola a categoría de ciudad, a solicitud de Hernando de Cevallos y otros vecinos de la misma.
Este miércoles en el diario oficial El Peruano, se publicó la resolución viceministerial que declara que este documento es importante por su valor simbólico. También destaca por su significado colectivo que desde su origen tuvo para la ciudad de Trujillo, el cual se mantiene en la actualidad. La Resolución lleva la firma del viceministro de Patrimonio Cultural e Industrias culturales, Luis Guillermo Cortés Carcelén.

Los elementos que conforman el escudo de armas de Trujillo, representan según la simbología heraldica lo siguiente:
El campo azul. Simboliza la lealtad, la obediencia, la justicia, la obligación de servir y proteger la agricultura, así como también de socorrer a los servidores necesitados.
Las ondas del mar y las columnas de Hércules. Significan la fuerza y firmeza del dominio español que se extiende más allá del océano.
La letra K de oro. Del alemán Karolus, significa la dominancia del emperador Carlos V sobre los reinos conquistados.
La corona real de oro cruzada por dos bastones. Representa la monarquía española y la sumisión de los pueblos americanos a esta.
Los dos bastones dispuestos en cruz aluden a la Cruz de Borgoña, cuya simbología en heráldica refiere al caudillo invicto en combate.
El grifo (ser mitológico con cuerpo de león y cabeza de águila) mirando hacia la derecha y abrazando el escudo significa la fuerza, audacia, rapidez, firmeza, vigilancia y reflexión en contra de los aduladores.









