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Hondo pesar ha causado en la comunidad intelectual trujillana nacional e internacional la partida al infinito del dramaturgo, ensayista, poeta, docente universitario y promotor cultural, Wellington Castillo Sánchez, quien en nuestra Casa Superior de Estudios se desempeñó como director de la Oficina de Extensión y Proyección Social.

El destacado catedrático realizó sus estudios universitarios en Educación y en Derecho y Ciencias Políticas, así como los de posgrado en la Universidad Nacional de Trujillo (UNT). En su alma mater promovió un reconocido trabajo académico y cultural, dirigiéndose en especial a niños y niñas de zonas vulnerables de Trujillo, con los que desarrolló talleres de arte integrado: música, danza y teatro.

En cuanto a su trayectoria, fue past director nacional de la Casa del Poeta Peruano, past presidente de la ex Casa de Ciencia y Cultura César Vallejo y promotor del Festival Internacional de Teatro para Niños en Santiago de Chuco, su tierra natal. Además, fue miembro del Instituto de Estudios Vallejianos de la UNT y, en el ámbito internacional, formó parte de la Asociación Cultural Latinoamérica Pro-Niñez, institución integrada por intelectuales y artistas de Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela.

Desde sus años escolares participó en la vida cultural santiaguina, particularmente en el movimiento teatral que ha sido una de las manifestaciones más ricas de Santiago de Chuco. Ya como universitario participó en el movimiento cultural y artístico de Trujillo (Generación del 70) integrando y formando grupos literarios y teatrales independientes como: Estudio Dos, Guiñol, Teatro de la Alianza Francesa, “Sayari”, Teatro Arte Trujillo y Tungsteno de Santiago de Chuco, desarrollando paralelamente una fructífera creación literaria y dramática.

Escribió para el teatro las obras: “Ocho mil días sobre la arena”, “Sobre cruz e imperios”, “Pumakayán”, “Fe de erratas”, “Mariposa de humo”, “Pies rajados”, “Siempre viva”, “El regreso” y “Un sueño para morir de tristeza”, todas representadas por diversos elencos trujillanos como: Kjenko TTA, Escuela Regional de Arte Dramático de Trujillo, ERADT, Teseo y Minotauro, Olmo Teatro, Teatro Universitario UNT, entre otros.

Esa labor lo hizo merecedor del Premio Nacional de Teatro: Sebastián Salazar Bondy (1989), junto a otras grandes personalidades peruanas. Su obra “Mariposa de humo” ha sido adaptada a la danza moderna y escenificada en Trujillo, Lima y en el Festival Internacional de artes de Quito, Ecuador en el año 2009. Asimismo, su labor académica, intelectual y cultural es amplia y reconocida, pues participó en diferentes encuentros nacionales e internacionales de escritores.