Sucríbete a Macronorte y apoya el periodismo de investigación en Perú

El tercer despacho de la de la Fiscalía Provincial Mixta Corporativa del Porvenir, a cargo del fiscal provincial Segundo Conversión Nuñez Rodríguez, logró 9 meses de prisión preventiva contra Carlos Marcelino Horna Quinde, por el delito de feminicidio, tipificado en el art. 108-B del Código Penal, en agravio de su pareja Merari Devora Albarran Rodríguez y el hijo menor de ésta de iniciales K.D.N.A (10 años).

La prisión preventiva se logró gracias a las acciones coordinadas del equipo del tercer despacho, conformado por el fiscal provincial Segundo Conversion Nuñez Rodríguez y los fiscales adjuntos provinciales: Cyntia Karim Gamarra Oliva y Jhon Venturo Marquez, quienes acreditaron la existencia de fundados y graves elementos de convicción que evidencian la responsabilidad penal del imputado en los hechos denunciados.

Según la investigación fiscal, la noche del 20 de febrero del 2022, el imputado junto a Merari Devora Albarrán Rodríguez y el hijo de ésta llegan hasta el Hotel “La Alameda”, ubicado en la Calle La Alameda N° 40 del Distrito de Laredo. Donde solicitan dos habitaciones, la pareja se hospeda en la habitación 3, mientras que el menor en la número 4. Antes de ingresar a sus habitaciones, Albarrán Rodríguez entrega su celular a su hijo para que se distraiga mirando vídeos, minutos después entra una llamada de su hermano Daniel, por lo que el menor corre a la habitación contigua para que su madre entable comunicación con su tío. Durante la llamada, Daniel le increpa a su hermana por revisarle su celular y le amenaza con contarle todo a su pareja, el ahora imputado.

Luego de este episodio, el imputado empieza a reclamarle a raíz de la conversación que tuvo por teléfono, llegando incluso a consultarle al hijo de la víctima si él tenía conocimiento que su madre tenía algo que ver con el tal “pulpita”, a lo que el menor respondió que solo eran amigos. Posterior a eso, Horna Quinde reclama a su pareja de forma airada, generándose una discusión entre ambos a causa de los celos de este.

Ya para las 03:00 a. m. del día siguiente, el imputado acaba con la vida de su pareja, no solo golpeándola en la cabeza contra una superficie sólida, sino presionándole fuertemente el cuello, por debajo del mentón, (presumiblemente utilizando una almohada), que terminó en asfixia, lo cual se verifica en el acta de necropsia practicada a la agraviada. Luego del deceso de la agraviada, y al percatarse que ya no presentaba signos de vida, Carlos Marcelino Horna Quinde sale del cuarto con dirección a la recepción solicitando que le indiquen donde había una farmacia y pidiendo una movilidad, pues según su coartada, al despertar se percató que su pareja no reaccionaba.

Incluso habría concurrido a la Comisaría de Laredo para solicitar apoyo y trasladar a la agraviada a un hospital; sin embargo, cuando el personal policial llegó al lugar de los hechos encontró que la agraviada sin signos vitales.