El sentenciado alcalde de Trujillo, Arturo Fernández Bazán, vuelve a estar en el ojo de la tormenta, luego que el regidor de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT), Jorge Vásquez, denunciara que la autoridad edil habría cometido irregularidades para revalidar su título de médico en la Universidad Nacional de Trujillo (UNT).
Este medio accedió a documentación donde, con fecha 15 de junio de 2011, el Decano de la Facultad de Medicina dio a conocer la denegación del pedido de revalidación de título de médico de Arturo Fernández Bazán, argumentando que el plan de estudios presentado por el recurrente de la Universidad de Carolina de Praga es equivalente sólo en un porcentaje del 53% del plan de estudios vigente en la Escuela de Medicina, no alcanzando el 75% de equivalencia que estipula el numeral 08 de las Normas Generales de Reválida de Grados Académicos de Bachiller y Título Profesional de la UNT.
“Tal equivalencia se obtuvo a partir de la sumatoria de las horas teórico-prácticas de los planes de estudio cursados por el postulante en los SEIS AÑOS de la carrera en la Universidad de Carolina de Praga, en razón a los SIETE AÑOS que se cursan en la Universidad Nacional de Trujillo. No se pudo establecer otra equivalencia respecto a créditos y a cursos realizados en ambas Universidades”, se lee en el documento.
Posteriormente, Fernández Bazán solicitó una reevaluación de la revalidación de su título de médico. Ante esto, la Comisión de Reválida de Grados y Títulos de la Facultad de Medicina, se ratificó en su dictamen anterior y consideró improcedente tal solicitud por no cumplir con la cuota horaria.
“Teniendo en cuenta, el número de horas y número de cursos, debido a que su currículo no establece los créditos por curso, y la equivalencia para el número de cursos y horas no alcanza el 75% estipulado por las Normas Vigentes de Reválida de Grados Académicos de Bachiller y Título Profesional en la Universidad Nacional de Trujillo”, mencionaron.
Es así que, mediante Resolución Rectoral 1910-2021/UNT, con fecha 6 de diciembre de 2011, la Universidad Nacional de Trujillo (UNT) declaró improcedente la solicitud de revalidación de titulo de médico de Arturo Fernández Bazán, precisando que no cumple con los requisitos estipulados en la mencionada casa universitaria, donde se precisa que se tiene que alcanzar el 75% de equivalencia con el plan de estudios.
Sin embargo, nueve días después de denegarse por segunda vez su pedido de revalidación, Fernández Bazán, a través de su abogado, presentó un recurso de apelación contra esta decisión, precisando que “no se puede negar la revalidación de un título universitario a un peruano, que ante un concurso de becas a nivel nacional organizado por la UNESCO y la República Checa, obtuvo una beca integral para realizar sus estudios de medicina humana en la Republica Checa”. El documento fue enviado al rector de ese periodo, Orlando Velásquez Benites.
“Por lo tanto, apelamos, ante este hecho de discriminación y estamos del lado suyo señor rector, para coadyuvar a resolver este indignante hecho, que muchas veces escapa a la voluntad- de buenas personas, como es el caso suyo, puesto que por culpa de terceros retrasan y mancillan su excelente gestión”, indica la apelación.
Luego de esto, la ONG Fundación Internacional “Los Herederos del Conflicto” emitió un oficio al rector Velásquez Benites, abogando por Arturo Fernández e indicando que era un doctor de prestigio. A su vez, adjuntó fotos donde se apreciaba a Fernández Bazán, durante su estadía en Colombia, participando de eventos académicos.
A pesar de ser rechazado, hasta en dos ocasiones, el 9 de febrero del 2012, a través de la Resolución de Concejo Universitario N°0072-2012/UNT, firmado por el rector Orlando Velásquez Benites, se declara fundado el recurso de apelación interpuesto por Arturo Fernández Bazán y se aprueba la revalidación del título profesional de Doctor en Medicina otorgado por la Universidad Carolina de Praga de la República Checa, por el título profesional de Médico Cirujano que confiere la Universidad Nacional de Trujillo, y esto gracias, solo a la intervención de la mencionada ONG.
Para lograr esto, la Asesoría Jurídica de la UNT hace una interpretación a la norma precisando que «Las normas del procedimiento deben ser interpretadas en forma favorable a la admisión y decisión final de las pretensiones de los administrados, de modo que sus derechos e intereses no sean afectados por la exigencia de aspectos formales que puedan ser subsanados dentro del procedimiento, siempre que dicha excusa no afecte el derecho de terceros o el interés público».












