El 33° Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Superior de Lima evaluará hoy si el proceso penal contra Roberto Sánchez, candidato presidencial de Juntos por el Perú (JP), avanza a la etapa de juicio oral por el presunto delito de administración fraudulenta.
La Fiscalía acusa a Sánchez de haber desviado aproximadamente S/280 mil de fondos partidarios hacia cuentas bancarias personales y de su hermano, William Sánchez, entre los años 2018 y 2020.
En el proceso también están comprendidos otros cuatro dirigentes de Juntos por el Perú: los tesoreros Raúl del Castillo y Rubén Herrada, el contador José Guardia y el excandidato al Senado Manuel Torbisco. Todos enfrentan un pedido de 5 años y 4 meses de prisión.
La denuncia fue presentada en el año 2020 por militantes de la agrupación política. Según la tesis fiscal, Roberto Sánchez, en su condición de presidente del partido, habría dispuesto que recursos económicos correspondientes a procesos electorales fueran depositados en cuentas no oficiales.
El primer caso investigado se remonta al 2018, durante las elecciones municipales. De acuerdo con la Fiscalía, S/204 000 provenientes de aportantes que buscaban participar en dichos comicios terminaron en cuentas de William Sánchez, con comprobantes de pago incluidos. Sin embargo, esos movimientos no habrían sido reportados ante la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
La investigación también señala un segundo hecho ocurrido en 2020, durante las elecciones congresales extraordinarias. En ese proceso, los simpatizantes debían aportar S/1 000 para participar como candidatos. Según la acusación fiscal, se ordenó utilizar la cuenta bancaria personal de Roberto Sánchez para recibir los depósitos, generándose un faltante de S/75 750.








