En 2023, Cusco mejoró una posición y se ubicó en el puesto 9 de 25 del Índice de Competitividad Regional (INCORE) del Instituto Peruano de Economía – IPE. En ese sentido, y con miras a mejorar la competitividad, se implementaron las Agencias Regionales de Desarrollo (ARD), espacios de articulación clave para alinear políticas nacionales a las prioridades de los territorios.
Así, en la región Cusco, la ARD elaboró una Estrategia Regional de Desarrollo e Innovación (EDIR) para priorizar cuatro cadenas de valor: fibra de camélidos, granos andinos, palta y turismo.
“Esto es clave porque el 43% de los cusqueños se dedica a la actividad agropecuaria. Asimismo, luego del impacto de la pandemia, el turismo en Cusco no se ha recuperado y, al cierre del 2022, el empleo turístico de la región se encontró 68% por debajo de su nivel prepandemia”, explicó el Instituto Peruano de Economía.
“Estos esfuerzos de la ARD han permitido fortalecer las capacidades de más de 330 actores de la cuádruple hélice (sector público, privado, academia y sociedad civil) sobre desarrollo económico sostenible, asociatividad, certificación en cadenas de valor, formulación de proyectos innovadores, entre otros”, agregó el IPE.
De esta manera, si se consolida su potencial, se espera que las ARD contribuyan al bienestar de la población a través de la innovación, la generación de empleo de calidad y el fortalecimiento de la capacidad productiva local, con miras a un crecimiento más sostenible. El éxito de esta iniciativa requerirá de un esfuerzo articulado del sector público, privado, la academia y la sociedad civil; así como de asegurar el compromiso político desde la PCM.








