El destacado investigador Ricardo Morales, director del Proyecto Arqueológico Huacas del Sol y la Luna, puso en duda que el sacrificio masivo de niños en Pampa La Cruz, zona arqueológica del distrito de Huanchaco, se haya realizado para aplacar la furia de un Fenómeno del Niño, durante el apogeo de la cultura Chimú.

Para Gamarra Morales, el Fenómeno del Niño también era considerado un periodo benigno, debido a que las sociedades agrícolas Moche y Chimú eran netamente agrícolas y necesitaban del agua para poder asegurar su abastecimiento de comida, en medio de uno de los desiertos más inclementes de Sudamérica, la abundancia de lluvias era una necesidad.

“Si bien es cierto que el Fenómeno del Niño, es un fenómeno destructor, en cierta medida también compensa, si se retiran las anchovetas vienen otro tipo de especies marinas, los desiertos se convierten en bosques”, sostuvo.

La evidencia arqueológica revela que las ciudades de estas antiguas culturas, no fueron afectadas por huaicos y desbordes de ríos, lo que podría significar que toda su infraestructura estuvo diseñada para mitigar el impacto de las lluvias masivas.

“Lo importante es no vivir en las quebradas, que es lo que no hacían nuestros ancestros. Los constructores de Chan Chan ubicaron una plataforma aluvial, ligeramente alta con dos elementos de desfogue hacia el norte y hacia el sur, de modo que el impacto del Fenómeno del Niño era mínimo”, detalló, dándole de esta manera un argumento solido a su discrepancia.

“El Niño ha sido un fenómeno de siempre, esto no es de ahora, antes no era un problema, se ha convertido en un problema con la sociedad moderna que invadió las quebradas y desvió el desfogue natural de las aguas de lluvias”, agregó.

En Pampa La Cruz, los arqueólogos Gabriel Prieto y Feren Castillo, han hallado los restos óseos de casi 200 niños sacrificados, la matanza ritual data de hace 600 años de antiguedad, en la etapa final del reino Chimú, en las excavaciones se han hallados sedimentos que demuestran el gran impacto de lluvias sobre la zona, lo que ha llevado a los encargados de las excavaciones a postular que los sacrificios fueron para aplacar la furia de un Fenómeno del Niño devastador.

Para estudiosos como Ricardo Morales, la escena descubierta podría formar parte otro ritual, tal vez de agradecimiento por la lluvia o para evitar que las precipitaciones desaparezcan, en un fenómeno que ahora conocemos como La Niña, que es una temporada de sequía extrema, que destruía el delicado sistema agrario del que dependía la supervivencia de los pueblos antiguos.

El descubrimiento de la descomunal matanza ritual abre el debate académico, ¿Los sacrificios fueron para que lluvias cesaran o para evitar sequía?

Causas del descomunal sacrificio de niños en Pampa La Cruz, abren paso al debate académico. ¿Matanza ritual fue para que lluvias cesaran o para evitar sequía?
Para Ricardo Morales, la hipótesis del sacrificio para aplacar el impacto del Niño, debe ser evaluada con mucho cuidado. La puerta para el debate académico está abierta.

 

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