El reciente pedido de delegación de facultades legislativas incluye un cambio significativo en el esquema de tributación para los ingresos percibidos por alquiler de bienes muebles e inmuebles (renta de primera categoría).

Con esta medida, se busca migrar del régimen de tributación que cobra una tasa de 5% por el impuesto a la renta de alquileres a uno en el que la tasa depende del nivel de ingreso de cada contribuyente, en un rango que va de 0% a 30%.

Según informó la firma empresarial Apoyo Consultoría, dado el elevado riesgo que conlleva un mal diseño de política económica, “un cambio en el esquema tributario actual puede ser nocivo para la economía -el sector inmobiliario en particular- e incluso para la recaudación fiscal, pues disminuye los incentivos para invertir en vivienda y para ser formal”.

Del mismo modo, se recomendó que, si el objetivo es recaudar más, lo importante es reducir la informalidad e incentivar la inversión en vivienda formal, pues este es un mercado donde la construcción informal es predominante.

“Antes de cambiar el esquema tributario, se requiere la inversión en un catastro urbano moderno en las principales ciudades del país que permita ampliar la base tributaria y empezar a gravar a aquellos que no declaran sus inmuebles”, informaron.

Fuente: Apoyo Consultoría

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