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La minería ilegal en Huamachuco sigue avanzando sin control y ha empezado a arrasar con bosques que sirven como camuflaje para las labores ilegales de donde se extrae mineral en forma ilícita desde hace varios años en la provincia de Sánchez Carrión, región La Libertad.

Un equipo de la Policía inició una investigación que reveló la sostenida actividad ilegal camuflada entre los bosques de eucaliptos en donde se detectó socavones, tráfico de explosivos y el uso indebido de cianuro que atenta contra los caseríos de esta zona del ande de La Libertad.

El  equipo especial de la Policía llegó al territorio de los mineros ilegales en el cerro El Toro con la misión específica de indagar qué esconde un bosque de la zona, un terreno que, según los vecinos, los ilegales siguen construyendo pozas de cianuro y socavones donde posiblemente continúa muriendo gente.   

La zona que puede ser considerada como el “Pulmón de Huamachuco¨; sin embargo el  dron del equipo policial, que estuvo en la mira de los mineros ilegales que trataron de bajarlo con perdigones,  sobrevoló varias veces el lugar y  logró detectar la actividad ilícita que sigue camuflándose entre las plantaciones.

Los agentes constataron la presencia de actividades propias de la minería ilegal,  casetas en medio de los árboles que esconden socavones, carretas de fierro utilizadas para la extracción del mineral aurífero y camiones que ingresan a retirar el ansiado mineral robado. Desde las cinco de la mañana, desde una ladera del cerro se puede ver el humo que echan las cocinas a leña de los ilegales.

El área pertenecería a Fernando Polo Espejo y que  colinda con el vivero forestal del Ministerio de Agricultura. Como se sabe, Polo Espejo estuvo en  litigio con esa entidad del Estado por haber supuestamente ocupado de manera ilegal parte del vivero forestal y ejercer allí la minería ilegal en el caserío de Coigobamba.

La zona permanece vigilada por personal de dudosa reputación y no es de acceso público está cercado y si alguna persona camina por los alrededores tendrá que enfrentarse con sujetos que dicen ser “ronderos de Shiracmaca”. Siempre con actitud amenazante. El lugar ha pasado desapercibido por las autoridades gracias al follaje que nunca fue talado.  Deja que todo crezca para que los ilegales trabajen camuflados por los eucaliptos y sin descanso en los socavones. Una serie de agujeros que han sabido cobrar más de 130 vidas durante los últimos años en los caseríos de Huamachuco.

“Los niños no ingresan a este bosque, ni tampoco las ovejas. No es un espacio libre. Hay árboles, pero más atrás hay una caseta que esconde el socavón, un carrito para llevar material, pozas con aguas que huelen fuerte. Es mejor que se vayan de aquí. Les van a pegar”, dijeron las tres señoras que arreaban un pequeño rebaño de ovejas y que podrían morir si toman el agua envenenada. “Quién nos paga si mueren. Ese viejo Polo amenaza si nos aparecemos por aquí”, señalaron asustadas.

Fernando Polo y todos los mineros ilegales de Huamachuco operan impunemente gracias a la inoperancia de las autoridades encargadas de combatirlos. Una de ellas es Lastenia Acuña Raza, la Fiscal Especializada en Materia Ambiental de La Libertad. Para esta funcionaria en la zona solo existen pocos mineros ilegales. Para Acuña Raza no hay nada que combatir.

Karina Garay, abogada especialista en Derecho Ambiental, ha sido contundente a la hora de aclarar algunos puntos sobre el Registro Integral de Formalización Minera. “Es una suerte de protección al minero ilegal. A estos no les importa realizar la actividad extractiva en cuerpos de agua o con maquinaria no autorizada. Y es por estar dentro de un proceso de formalización, se le “perdonará” por el delito cometido.

La responsabilidad por el daño ocasionado no recaerá sobre los mineros ilegales de Huamachuco. Las bandas que allí operan tienen el poder económico para que algunas autoridades vean otros temas y no se ocupen de lo que realmente sucede en El Toro. La culpabilidad recaerá en el Poder Ejecutivo y los dirigentes mineros que promueven y defienden el Registro Integral de Formalización Minera sin tomarse el trabajo de ver a quién se le otorga. Muchos caseríos siguen esperando a las autoridades que acaben con este problema.