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Por incumplir la sanción de clausura temporal y continuar atendiendo al público en condiciones inseguras, la mañana del último viernes, la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) soldó una de las puertas de acceso a la discoteca “Maroma”, ubicada en la Urb. El Molino, a fin de hacer respetar el principio de autoridad y que se cumpla con los 30 días de clausura ya impuesta.

«Vamos a ser más rigurosos con estos locales, que trabajan fuera de la Ley. Esta discoteca fue clausurada, pero a los administradores no les importó, incluso ocurrió un incidente delictivo; seguimos el proceso sancionador», informó el gerente de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Civil, Wilson Rodríguez.

A pesar de que el último fin de semana la comuna provincial y la Policía ejecutaron un operativo nocturno en el cual se clausuró el mencionado local y otras dos discotecas, la madrugada del miércoles un hombre fue apuñalado al interior de dicho establecimiento, contraviniendo la medida impuesta por el municipio trujillano.

Es por esta razón que, en compañía de la teniente alcaldesa Sandra Trujillo Marreros, se procedió a soldar una de las puertas de ingreso de la discoteca debido a que se constató que uno de los vigilantes reside en dicho local y se reiteró que deberán pagar la multa de 140% de una UIT, que se impuso la madrugada del sábado pasado, en un operativo.

«El llamado de atención no solo es para los administradores de los locales nocturnos, sino también para los jóvenes. Hay que evitar exponer nuestras vidas en lugares que no cumplen los requisitos de buen funcionamiento», resaltó la regidora provincial.

En el mismo contexto, Wilson Rodríguez mencionó que se evitará que vuelva a funcionar la discoteca hasta que concluya el proceso administrativo. «Se ha dispuesto una camioneta de Seguridad Ciudadana para vigilar que no sigan desobedeciendo a la autoridad. Debemos respetarnos, respetar al vecino», finalizó el funcionario edil.

Cabe recordar que, esta es la primera vez que se pudo ingresar al local mención, pues durante todos los operativos realizados el año pasado los administradores se mostraron renuentes a la fiscalización.