Ñusta es un valioso ejemplar del perro sin pelo peruano, que paseaba su singular belleza por el Palacio Tschudi y otras zonas del Complejo Arqueológico Chan Chan, sitio declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.

Quienes han visitado este monumento seguramente se han topado con ella, pues era la engreída de visitantes nacionales y extranjeros. Muchas veces se la encontraba acostada en los muros cercanos a la boletería del Palacio Tschudi y en otras ocasiones al interior del recinto. Lamentablemente, Ñusta desapareció hace un mes del complejo y hasta el momento no se sabe nada de su paredero.

La voz de alerta fue dada por el arqueólogo Víctor Corcuera, quien desde su cuenta de Facebook lamentó esta situación. Además, mencionó que algunas versiones del personal que labora en el mencionado proyecto arqueológico, señalan que Ñusta habría sido atropellada y abandonada a un costado de la berma de la carretera que une Trujillo y Huanchaco.

«Turistas nacionales y extranjeros quedaron cautivados de su excepcional belleza; sus sombras se fusionaban con los milenarios muros de Chan Chan. Además de los turistas, también los Ministros, congresistas, embajadores, presidentes, entre otros, que pasaron por Chan Chan se tomaron más de una fotografía con Ñusta. Cada vez que, por ejemplo, Luis Repetto llegaba al Palacio Tschudi solía preguntar por su Ñusta, era su favorita para las fotos de registro.», escribió en la red social.

Ante nuestra consulta, personal de la Dirección Desconcentrada de Cultura de La Libertad (DDCLL) confirmó la desaparición de Ñusta, sin embargo, aclararon que no existe ninguna prueba que confirme el deceso de la estimada perrita, ya que al difundirse esta versión, hicieron un recorrido de la zona y no encontraron su cuerpo. En esta institución se especula que Ñusta pudo haber dejado el complejo arqueológico junto a una manada de perros.

Macronorte insistió en saber en que condiciones vivía este ejemplar de perro sin pelo peruano, tras el cierre del complejo ante la emergencia nacional por Covid-19, desde la DDCLL aclararon que se había asignado un presupuesto para su alimentación y el personal de vigilancia era el encargado de darle de comer.

Ñusta llegó a Chan Chan hace cuatro años, y desde esa época se mimetizó con los muros, su sombra parecía un friso y sus ladridos se amalgamaban con el viento. Cuando culmine la cuarentena y se reactive el sector turismo, seguramente más de uno la echará de menos.

«Fue hallada dentro de un saco de costal tirado al borde de la carretera que atraviesa el monumento arqueológico. Su estado físico integral denotaba síntomas de deshidratación, hambre y agresión física. Felizmente, gracias a la sensibilidad de los guías de turismo, se recuperó gradualmente y, desde aquel entonces, se convirtió en la engreída de los visitantes de Chan Chan.», resaltó el arqueólogo.

En el año 2000, el Gobierno Peruano declaró a los perros sin pelo parte del patrimonio cultural nacional. En el 2001, se anunció que al menos un ejemplar de esta raza tenía que vivir en cada uno de los museos y complejos arqueológicos de la costa peruana.

Las fotos incluidas en este informe pertenecen a Víctor Corcuera Cueva.

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