Indicios de direccionamiento en proceso de contratación del servicio de vigilancia del Hospital Belén

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El concurso público N° 001-2022-HBT, para la «Contratación del Servicio de Seguridad y Vigilancia para las instalaciones del Hospital Belén» mostraría indicios de un presunto direccionamiento para favorecer indebidamente a una de las empresas postoras. Esto, luego de que los integrantes del comité de selección modificaran las bases del concurso público acogiendo irregularmente las observaciones y consultas que realizaron algunos postores. El resultado son unas bases integradas que atentarían contra los principios de transparencia, integridad, libertad de concurrencia y publicidad que deben tener todos los procesos de licitación.

Dictamen exclusivo

Al detalle, el comité de selección del concurso público N° 001-2022-HBT acogió la observación de la empresa Corporación Watchman SRL, en la línea de que los postores deberían acreditar la experiencia acumulada por la suma de 8 millones de soles por la contratación de servicios iguales o similares al objeto de la convocatoria, durante los 8 años anteriores a la fecha de la presentación de las ofertas, para acreditar la experiencia y que se consideraran servicios similares la prestación de servicios de vigilancia en hospitales y/o en clínicas privadas. Es más, el comité accedió a que la modificación de la especialidad de dicha experiencia se convierta en experiencia brindando servicios de vigilancia a hospitales y/o clínicas.

Con esta decisión el comité de selección redujo indebidamente la cantidad de postores aptos para brindar el servicio de vigilancia en el Hospital Belén de Trujillo, debido a que la empresa que finalmente será seleccionada deberá acreditar que facturó 8 millones de soles por servicios de vigilancia en hospitales y/o clínicas.

Para ello, se habría violado lo normado en las Bases Estándar de Concurso Público para la Contratación de Servicios de Vigilancia Privada, aprobado mediante Directiva N° 001-2019-OSCE/CD, elaborada en agosto. En lo que refiere a la experiencia del postor, dice la norma, «el monto de la facturación no podrá ser mayor a tres veces el valor estimado de la contratación». Vale aclarar, que en este concurso el costo total del servicio es de S/ 2,265,067.29. Siguiendo con la experiencia del postor, las Bases Estándar no contemplan la posibilidad de establecer «una lista de servicios que sean considerados como similares al objeto de la convocatoria». Se agrega, en la referida directiva, que en la calificación de la experiencia se debe «requerir la acreditación de un monto facturado por la contratación de servicios de vigilancia privada en entidades públicas y privadas» y no realizar especificaciones adicionales, ya que, se podría limitar la pluralidad de postores y podría ocasionarse un direccionamiento del proceso.

Comité de Damas

El cuestionado Comité de Selección del Concurso Público «Contratación del Servicio de Seguridad y Vigilancia para las instalaciones del Hospital Belén» está integrado por Cinthia Ivonne Mederos Montero (Presidenta), Evelyn Gisela Ulloa Brocca (Miembro 1), Yenny Yudith Gutiérrez Ávila (Miembro 2), Martha Flor Pérez Risco (Presidenta Suplente), Alida Mercedes López Gamarra (Miembro 1 Suplente) y José Carlos Marcelo Rodríguez (Miembro 2 Suplente).

Redujeron exigencias de un servicio de calidad

Este equipo de especialistas del Hospital Belén de Trujillo siguió generando polémica al acceder a las observaciones de la empresa Zeus Segurity and Service SAC, respecto a los «Factores de Evaluación» que permite a los postores obtener 5 puntos por cada requisito cumplido en el proceso. Este postor propuso que el Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo ISO 45001:2018, el cual constituye una certificación relacionada directamente con el ejercicio diario del servicio a prestar en el hospital y que había sido incluido originalmente en las bases administrativas del proceso como «Mejora 1», sea reemplazado por el ISO 14001 – Sistema de Gestión Ambiental, argumentando que «es importante que los agentes de seguridad cuenten con capacitación en gestión de desechos sólidos hospitalarios peligrosos». Aquí, se debe tener en cuenta que el personal de vigilancia no podría ejercer labores de gestión de desechos hospitalarios peligrosos, debido a que no cuenta con el equipo de protección personal para realizar esta labor.

«Consultado con el área usuaria, se acoge parcialmente su consulta, se considerará también como factor de evaluación el ISO 14001 – Sistema de Gestión Ambiental, ya que es importante que los agentes de seguridad cuenten con capacitación en gestión de desechos sólidos hospitalarios peligrosos», fue la respuesta textual del comité a la observación planteada por Zeus Segurity and Service SAC, para la evaluación de los requisitos mínimos. De la revisión de las Bases Integradas del referido proceso de selección se observa que el ISO 14001 – Sistema de Gestión Ambiental fue incluido como «Mejora 1» y terminó reemplazando al ISO 45001 – Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo. Como lo acabamos de demostrar, el comité de selección incumplió su propio dictamen, con lo que transgredió nuevamente los principios que rigen los procesos de contratación pública.

El Área de Logística está en el epicentro de los cuestionamientos por el proceso de licitación.

Otra propuesta de la empresa de vigilancia Zeus Segurity and Service SAC que fue acogida por el polémico comité de selección fue la incorporación, como requisito mínimo, del ISO 37001 – Sistema de Gestión Antisoborno, en adición al ISO 9001 – Sistema de Gestión Calidad, que certifica la correcta gestión del servicio que prestan las empresas y que fue incluido inicialmente como «Mejora 2» en las bases administrativas. «Proponemos incorporar en los requisitos mínimos del postor el ISO 37001 Sistema de Gestión Antisoborno, siendo fundamental que los postores cuenten con políticas, evaluaciones, procedimientos, planes, y controles que permiten proteger a la organización de los riesgos de incumplimiento legal por prácticas de soborno y corrupción, en concordancia a lo estipulado en la Directiva 001-2019-OSCE/CD que establece las bases estandarizadas», señaló el postor en su pliego de consultas.

«Consultado con el área usuaria, se acoge su consulta, se considerará como factor de evaluación, ya que, la ISO 37001 ayudará al fortalecimiento y desarrollo para el hospital», fue la respuesta del comité de selección, ante esta observación. Sin embargo, en las bases integradas, el ISO 37001 terminó reemplazando al ISO 9001. Tal como este medio lo ha podido corroborar, se evidencia que en los «Factores de Evaluación» en el ítem de «Mejora 2» quedó finalmente el ISO 37001 – Sistema de Gestión Antisoborno. Esto demuestra que el comité de selección distorsionó la consulta de la empresa y volvió a transgredir las normas que rigen la contratación pública.

Además, interpretó de manera errónea la inclusión del ISO 37001, al señalar que «ayudará al fortalecimiento y desarrollo del hospital», porque esta certificación está orientada a proteger a la organización, siendo esta la empresa.

La tesis del direccionamiento

Todas las decisiones del comité de selección, anotadas en este informe periodístico, buscarían reducir la posibilidad de que más postores puedan cumplir con el requisito mínimo de la acreditación de experiencia, en el sentido de la prestación servicios y similares y el monto de facturación; y con esto reducir tener sus posibilidades de ganar el concurso público. De otro lado, también se buscaría adecuar las bases del concurso, de modo tal, que calcen con los requisitos mínimos que pueden cumplir algunos postores.

La primera convocatoria para la contratación del servicio de vigilancia fue lanzada en mayo del 2022 y quedó desierta, el OSCE ordenó que se regrese a la etapa de absolución de consultas y hasta el momento no se resuelve la segunda convocatoria. Esta situación ha ocasionado que la empresa de vigilancia Protektor SAC, que ganó el concurso público anterior para prestar el servicio desde el 26 de febrero de 2020 hasta el 25 de febrero de 2022, haya firmado un nuevo contrato y una adenda que le permite seguir brindando el servicio al Hospital Belén de Trujillo.

Deslinde y aceptación de errores

Periodistas de este medio buscaron al director del Hospital Belén de Trujillo, doctor Luis Castañeda, para conocer su opinión sobre este caso, sin embargo, la respuesta fue un deslinde apurado de cualquier responsabilidad suya y señaló que el comité de evaluación es autónomo y él no podía intervenir, contraviniendo con esto la política anticorrupción que el gobernador César Acuña ha señalado impulsará estos 4 años, en el Gobierno Regional de La Libertad.

«La dirección no puede meterse a dar opiniones antes de los pronunciamientos finales del Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE). El comité de selección es autónomo y tiene un presidente, ese presidente se hace de tal manera para que no exista direccionamiento ni influencias de la Dirección en las decisiones de las contrataciones del Estado, por lo tanto toda aclaración de acuerdo al proceso debe usted dirigirse al presidente del Comité», señaló la máxima autoridad del nosocomio.

El doctor Luis Castañeda en un momento de la entrevista perdió los papeles y nos acusó, sin prueba alguna, de buscar «tumbar» el proceso de licitación con fines subalternos, a lo que se le respondió que en la línea de la especulación que proponía, los periodistas de este medio podríamos pensar que con sus acciones, el director buscaría proteger actos de corrupción.

Una postura más autocrítica tomaron la presidenta y la primer miembro del comité de selección, Cinthia Mederos Montero (Jefe del Área de Logística) y Evelyn Ulloa Brocca respectivamente, quienes aceptaron que algunas de sus decisiones violaron las normas que rigen las contrataciones públicas en el país. Sobre la fijación de los 8 millones de soles como monto facturado para demostrar la experiencia mínima en la prestación del servicio fue un «error de tipeo». Además, que incluir los Servicios de Seguridad y Vigilancia en Hospitales y/o Clínicas como experiencia equivalente no es regular.

También reconocieron que en la inclusión y reemplazo de certificaciones ISO se había tenido un criterio equivocado. Y trasladaron parte de la responsabilidad al Área de Patrimonio, a cargo de Jenny Gutiérrez. El inicio de la investigación de periodística de Macronorte.pe puso en alerta a los funcionarios del Hospital Belén de Trujillo, ahora, ante la evidencia de presuntas irregularidades insalvables, las integrantes del comité de selección refirieron que «lo mejor es que se declare la nulidad del proceso».

Dos de las tres integrantes del comité de selección del proceso aceptaron errores y vicios en la absolución de consultas de los postores.